domingo, 29 de marzo de 2009

Lo que aquí se busca es un atajo


Algunos poemas de
SUSANA ARÉVALO
(Córdoba, Argentina, 1952)


A la deriva del lenguaje.
Atrapada en mí misma
como si caminara alrededor de un íncubo
como si mi destino no fuera el tuyo
Dédalo: piélago
ápice
espejismo.
Guiada por el rumor de la sangre
a tientas
entre glorietas y cenotafios.
Sin relieve
sin sujeto
sin aliento.
Me abrí paso en el mapa del dédalo
en la abrupta geografía de la ficción
en la mazmorra de mi temperamento.
No es poesía lo que aquí se busca
sino lo arcano
el dédalo después de la tormenta
el mascarón de proa
el desdoblado boceto del infierno.
Del comercio con los ángeles
me viene este escozor en los genitales.
La máscara interroga al rostro.
No es poesía lo que aquí se busca sino la busca.
No es poesía lo que aquí se busca es un oráculo.
No es poesía
lo que aquí se busca es un atajo.
Dédalo es mi autobiografía.
Del Pop al Zen
clamo por “la degollación de los epítetos”.
Por la regurgitación.
Por el esplendor de la carne.
Por lo que hay en mí de perdurable, Amén.
Al comercio entre lo Moderno y Post
y a sensibilidad tan aviesa
debo tu atribulada geometría.
Ábrete
entre resuellos y soflamas
Sésamo.
El pecho escaldado por el romanticismo,
apuraré de un sorbo esta agonía breve.
Moderna Musa de la Inclemencia:
yo te revelaré, yo te escanciaré
un veneno más dulce que tus ascuas.
Los prismáticos apuntan al Apocalipsis.
Mi voto es la indigencia.
Después de la orgía
Después de la pureza
Después de la utopía
Después del después.
Sigilo e indolencia son mis votos.
Galimatías del Verbo.
Coros del Hazmerreír.
Un tubo de píldoras jamás abolirá el azar.
No hay sarcasmo.
El azar azar abolirá.
Si lo he soñado todo.
La carne es triste y ya vi todas las películas.
La dicha es ciega y yo estoy hecha de ojos.
(de Malabar, Dédalo)

Hizo Medioevo
Hizo de todo excepto fulgor
fulgor
Enésimo nudo
enésimo dédalo
enésimo callejón
(de Medioevo, El texto es el tatuaje)

IV

Redoble de infinito
zapping
boca de lobo
zapping
boca de averno
zapping
argot
cenit
(de Fonema Muerto, El texto es el tatuaje)


XII

Hazme un guiño eternidad
Vigilia reanuda tus tics

(de Fonema Muerto, El texto es el tatuaje)

Tomados de Poetas argentinas (1940-1960), Ediciones del Dock,
prólogo y selección: Irene Gruss

2 comentarios:

huggh dijo...

que bueno... que bueno las cosas que subís... estos poemas -sobre todo el primero!!!--- muchas gracias

Irene Gruss dijo...

¿Ha visto? Hay pa todos los gustos. Gracias a usted, Irene

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char