jueves, 21 de junio de 2018

Los vicios las virtudes tan imperfectos

Paul Éluard
(Francia, 1895-1952)


Hasta perderse de vista

Todos los árboles todas sus ramas todas sus hojas
La yerba en la base los peñascos y las casas en masa
A lo lejos el mar que baña tus ojos
Estas imágenes de un día tras otro
Los vicios las virtudes tan imperfectos
La transparencia de los transeúntes en las calles del azar
Y las transeúntes exhaladas por tus buscas obstinadas
Tus ideas fijas de corazón de plomo los labios vírgenes
Los vicios las virtudes tan imperfectos
La semejanza de las miradas de permiso con los ojos que tú conquistas
La confusión de los cuerpos de los hastíos de los ardores
La imitación de las palabras de las actitudes de las ideas
Los vicios las virtudes tan imperfectos
El amor es el hombre inconcluso.
*
Tous les arbres toutes leurs branches toutes leurs feuilles
L'herbe à la base les rochers et les maisons en masse
Au loin la mer que ton oeil baigne
Ces images d'un jour après l'autre
Les vices les vertus tellement imparfaits
La transparence des passants dans les rues de hasard
Et des passants exhalées par tes recherches obstinées
Tes idées fixes au coeur de plomb aux lèvres vierges
Les vices les vertus tellement imparfaits
La ressemblance des regards de permission avec les yeux que tu conquis
L'imitation des mots des attitudes des idées
Les vices les vertus tellement imparfaits
L'amour c'est l'homme inachevé.

Versión sin datos
**
Nuestra vida

No iremos hasta el fin de a uno sino de a dos
Sabiéndonos de a dos ya nos sabremos todos
Nos amaremos todos y nuestros niños
Se reirán de la triste leyenda
Donde lloraba un solitario.

Versión de César Fernández Moreno

miércoles, 20 de junio de 2018

Y luego aullaría toda la noche, solitario

Hermann Hesse

(Alemania, nacionalizado suizo, 1877-1962) 

Lobo estepario

Yo, lobo estepario, troto y troto,
la nieve cubre el mundo,
el cuervo aletea desde el abedul,
pero nunca una liebre, nunca un ciervo.

¡Amo tanto a los ciervos!
¡Ah, si encontrase alguno!
Lo apresaría entre mis dientes y mis patas,
eso es lo más hermoso que imagino.
Para los afectivos tendría buen corazón,
devoraría hasta el fondo de sus tiernos perniles,
bebería hasta hartarme de su sangre rojiza,
y luego aullaría toda la noche, solitario.

Hasta con una liebre me conformaría.
El sabor de su cálida carne es tan dulce de noche.
¿Acaso todo, todo lo que pueda alegrar
una pizca la vida está lejos de mí?
El pelo de mi cola tiene ya un color gris,
apenas puedo ver con cierta claridad,
y hace años que murió mi compañera.

Ahora troto y sueño con ciervos,
troto y sueño con liebres,
oigo soplar el viento en noches invernales,
calmo con nieve mi garganta ardiente,
llevo al diablo hasta mi pobre alma.
**
Libros

Ninguno de los libros de este mundo
te dará la felicidad,
aunque ellos te muestran clandestinamente
el camino de regreso a ti.
Allí está todo cuanto precisas,
el sol, las estrellas y la luna,
pues la luz tras la que vas
en ti mismo habita.
La sabiduría que largamente buscaste
en las bibliotecas
luce ahora en cada página,
ahora es tuya.
**
Noche solitaria

Vosotros, hermanos míos,
pobres hombres, cercanos o alejados;
vosotros, que a la luz de las farolas
soñáis con un consuelo para vuestras penas;
vosotros, silentes, que unís las manos,
orando, renunciando, sufriendo
en las pálidas noches estrelladas;
vosotros, que padecéis o permanecéis despiertos,
navegantes sin astros ni ventura,
rebaño errante sin cobijo,
extraños y, sin embargo, mis hermanos,
¡devolvedme el saludo que os ofrezco!
**
Hoja marchita 

Toda flor desea su fruto,
todo amanecer se encamina al crepúsculo,
nada eterno hay en la tierra,
excepto la transformación y la fuga.

También el más bello verano
quiere sentir alguna vez el otoño y lo caduco.
Detente, hoja, sé paciente y silenciosa
cuando el viento desee llevarte.

Sigue jugando tu juego, no te detengas,
deja, tranquila, que las cosas ocurran.
Permite que el viento que te arranca
sople y te conduzca a casa.
**
Cumpleaños

Hemos nacido a medias, no del todo,
somos un simple ensayo de lo Eterno,
aunque creemos, a pesar de ello,
que cada criatura se encamina a un fin,
que de la Unidad parte y se dirige al Todo.
Efímeros y débiles
nos ha creado la Naturaleza,
y es, sin embargo, meta y esperanza de todo ser piadoso
hacerse en Dios fuerte y eterno.

Versiones de Carlos Javier González Serrano.

martes, 19 de junio de 2018

Y te damos gracias de que la tiniebla nos recuerde la luz

T.S. Eliot
(St. Louis, Missouri,  1888 - Londres, 1965)


Fragmentos escogidos

Habrá tiempo de asesinar y de crear, y tiempo para todos los trabajos y los días de las manos
que levantan y dejan caer una pregunta en tu bandeja;
tiempo para ti y tiempo para mí,
y tiempo aún para cien indecisiones,
y para cien visiones y revisiones
antes de tomar té con tostadas.

La canción de amor de J. Alfred Prufrock, 1917, traducida por José María Valverde
**

La Vida es muy larga
Entre el deseo 
y el espasmo
entre la potencia
y la existencia
entre la esencia
y el descenso
cae la Sombra

pues Tuyo es el Reino
pues Tuyo es
la Vida es
pues Tuyo es el
Así es como acaba el mundo
Así es como acaba el mundo
Así es como acaba el mundo
No con un estallido sino con un quejido.

Los hombres huecos, Traducción de José María Valverde
**

Y ruego a Dios que tenga misericordia de nosotros
y ruego que pueda olvidar yo
esos asuntos que discuto demasiado conmigo mismo
explico demasiado
porque no tengo esperanza de volver otra vez
que respondan estas palabras
por lo que se ha hecho, para que no se vuelva a hacer
ojalá el juicio sobre nosotros no sea demasiado gravoso. (…)

Ruega por nosotros pecadores ahora 
y en la hora de nuestra muerte. 
Ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte. (…)

Enséñanos a estar sentados quietos
incluso entre estas rocas
nuestra paz en Su voluntad (…)

No me consientas quedar separado
y llegue hasta Ti mi clamor.

"Miércoles de Ceniza", traducido por José María Valverde
**

Te damos gracias a Ti que nos has movido a edificar, 
a encontrar, a formar, en la punta de los dedos y
los rayos de nuestros ojos. 
Y cuando hayamos edificado un altar a la Luz invisible, 
quizá podamos poner en ella las lucecitas para
las que se hizo nuestra visión corporal. 
Y te damos gracias de que la tiniebla nos recuerde la luz. 
¡Oh Luz Invisible, Te damos gracias por Tu gran gloria! 

La Piedra. Traducción de José María Valverde

lunes, 18 de junio de 2018

Fracasará mi idea, que fue agradar.

Philip Roth 

(Newark, EE.UU., 1941-Nueva York, id., 2018)

PRÓSPERO 
Ahora magia no me queda 
y sólo tengo mis fuerzas, 
que son pocas. Si os complace, 
retenedme aquí, o dejadme 
ir a Nápoles. Con todo, 
si ya el ducado recobro 
tras perdonar al traidor, 
no quede hechizado yo 
en la isla, y de este encanto 
libradme con vuestro aplauso. 
Vuestro aliento hinche mis velas 
o fracasará mi idea, 
que fue agradar. Sin dominio 
sobre espíritus o hechizos, 
me vencerá el desaliento 
si no me alivia algún rezo 
tan sentido que emocione 
al cielo y excuse errores. 
Igual que por pecar rogáis clemencia, 
libéreme también vuestra indulgencia. 


La Tempestad. William Shakespeare

"El suicidio es el papel que escribes para ti mismo. Lo habitas y lo representas. Todo está cuidadosamente puesto en escena... dónde te encontrarán y de que manera. Pero es una sola representación.”
**

"Y si es tan difícil matar a otra persona, alguien de quien tienes todas las razones para querer destruirlo, imagina lo difícil que es matarte a ti mismo." 
**

"Gritaba al despertarse en plena noche y encontrarse encerrado en el papel del hombre privado de sí mismo, de su talento y de su lugar en el mundo, un hombre detestable que no era más que el inventario de sus defectos. Por la mañana se ocultaba en la cama durante horas, pero en vez de esconderse del papel, no hacía más que interpretarlo".
**

“¿Se trataba puramente del paso del tiempo, que trae consigo deterioro y derrumbe? ¿Era una manifestación de la vejez? Su aspecto físico era todavía impresionante (…) No había nadie más riguroso, estudioso y serio, nadie que cuidara mejor de su propio talento o que se adaptara mejor a las condiciones cambiantes de una carrera teatral a lo largo de tantas décadas. Dejar de ser el actor que era de una manera tan precipitada resultaba inexplicable.”
**

"Jamás había fracasado en el teatro, todo cuanto emprendiera tuvo fuerza y éxito y entonces sucedió lo terrible: no podía actuar (…) Nadie estaba interesado, nadie acudió (…) Nada de eso le servía ahora para representar ningún papel. Todo cuanto le fuera útil para ser quien había sido, contribuía ahora a que pareciera un lunático. (…) En el pasado, durante su actuación no pensaba en nada (…) Ahora pensaba en todo (…) Se pasaba toda la jornada entregado a pensamientos que jamás en su vida había tenido antes de una representación.” 
**

"Un hombre cuerdo que interpretaba a un demente. Un hombre estable que interpretaba a un hombre deshecho. Un hombre con dominio de sí mismo que representaba a un hombre incapaz de dominarse (…), como un hombre que quería vivir interpretando a un hombre que quería morir.” 

La humillación, de Philip Roth. Random House Mondadori, 2010. J Jordi Fibla para Mondadori.

viernes, 15 de junio de 2018

La sombra del silencio (nunca el ruido)

Luis Rogelio Nogueras
 (Wichy, El Rojo)
(La Habana, Cuba, 1944-id., 1985)


Defensa de la metáfora

El revés de la muerte (no la vida)
el que clama por agua (no el sediento)
el sustento vital (no el alimento)
la huella del puñal (nunca la herida)
Muchacha antidesnuda (no vestida)
el pórtico del beso (no el aliento)
el que llega después (jamás el lento)
la vuelta del adiós (no la partida)
La ausencia del recuerdo (no el olvido)
lo que puede ocurrir (jamás la suerte)
la sombra del silencio (nunca el ruido)
Donde acaba el más débil (no el más fuerte)
el que sueña que sueña (no el dormido)
el revés de la vida (no la muerte)

jueves, 14 de junio de 2018

Este momento en que sosegadamente no creemos en nada

Fernando Pessoa

(Portugal, 1888-1935)

Sigue tu destino

Sigue tu destino,
riega tus plantas,
ama tus rosas.
El resto es la sombra
de árboles ajenos.

La realidad
es siempre más o menos
de lo que queremos.
Sólo nosotros somos siempre
iguales a nosotros mismos.

Suave es vivir solo.
Grande y noble es siempre
vivir simplemente.
Deja el olor en aras
como exvoto a los dioses.

Ve de lejos la vida.
No la interrogues nunca.
Que ella nada puede
decirte. La respuesta,
más allá de los dioses.

Mas serenamente
imita el Olimpo
en tu corazón.
Los dioses son dioses
porque no se piensan.

(Firmado con el heterónimo de Ricardo Reis)
De: “Odas de Ricardo Reis” – Odas de Publicación póstuma – 1935-1994
Traducción de Ángel Campos Pámpano
Ed. Pre-Textos – 1995© – Colección de la Cruz del Sur – Reeditado  en 1998 y 2002.
***
Ven a sentarte conmigo, Lidia
.
Ven a sentarte conmigo, Lidia, a la orilla  del río.
Sosegadamente miremos su curso y aprendamos
que la vida pasa, y no tenemos las manos enlazadas.
(Enlacemos las manos).

Después pensemos, niños adultos, que la vida
pasa y no se queda, nada deja y nunca regresa.
Va hacia un mar muy lejano, hacia el pie del Hado,
más lejos que los dioses.

Desenlacemos las manos, porque no vale la pena cansarnos.
Ya gocemos, ya no gocemos, pasamos como el río.
Más vale saber pasar silenciosamente
y sin  grandes desasosiegos.

Sin amores ni odios, ni pasiones que levanten la voz,
ni envidias que den demasiado movimiento a los ojos,
ni cuidados, porque si los tuviera el río siempre correría,
y siempre se dirigiría al mar.

Amémonos tranquilamente, pensando que podríamos,
si quisiéramos, intercambiar besos, abrazos y caricias,
pero que más nos vale estar sentados uno junto al otro,
escuchando correr el río y viéndolo.

Recojamos flores, cógelas tú y déjalas
en el regazo, y que su perfume suavice el momento.
Este momento en que sosegadamente no creemos en nada,
paganos inocentes de la decadencia.

Al menos, si yo fuera sombra antes, te acordarás de mí después,
sin que mi recuerdo te duela o te hiera o te mueva,
porque nunca enlazamos nuestras manos, ni nos besamos
ni fuimos más que niños.

Y si antes que yo llevaras el óbolo al barquero sombrío,
nada tendré que sufrir al acordarme de ti.
Me serás suave a la memoria recordándote así, a la orilla del río,
pagana triste y con flores en el regazo.

Ricardo Reis
Traducción de Enrique Gutiérrez Miranda

miércoles, 13 de junio de 2018

El dolor no tiene significado

Anne Carson

(Toronto, Canadá, 1950)

Mi actitud es que, por muy dura que sea la vida, lo que importa es hacer algo interesante con ella. Y esto tiene mucho que ver con el mundo físico, con mirar las cosas, la nieve y la luz y el olor de la puerta y todo aquello que constituye a cada instante tu existencia fenoménica. Qué gran consuelo... saber que estas cosas persisten en su ser y que puedes pensar sobre ellas y hacer algo con ellas en la página. Anne Carson


SEGUNDO MARIDO, UN ERUDITO

Las raciones escaseaban, ella hacía cola para conseguir manzanas y cerillas.
Entretanto, en su frío apartamento, él seguía traduciendo textos babilonios.
Petersburgo ya no era la capital (sino Moscú). Húmeda oscuridad
detrás de los letreros.
Las manos rompían estatuas.
La gente saqueaba incluso los cementerios.
El “Consejo en apoyo a la vida de los artistas”
servía sopa barata y trozos de pan
a escritores nocturnos con botas y chales y orejas laponas.
Junto a la sopa más de uno le decía, Me dejas de piedra.
El perro ha envejecido, susurraba entonces Ajmátova.
En casa, entretanto, el erudito le había quitado la piel a
varias palabras desconocidas.
Sus incisiones producían un sonido azul y apagado como seda.

*

Por ejemplo, una página con un poema es menos atractiva que una página con un poema y una mancha de té. Porque la mancha de té añade un poco de historia.


Hombres en sus horas libres. Traducción Jordi Doce. Editorial Pre-Textos, 2007.
**
Los Ángeles, California

El dolor no tiene significado. No tiene acantilados puros. El dolor es un horno. Donde las drogas se acaban y el lujo se pierde. Pero por el momento duerme. Brilla. La noche se quema lentamente. Siempre merodeando, mi deseo, que odio, se sienta junto a la cama. Luna llena, la última que veré con él. Ya parece que hace siglos. Cada pequeña cosa, toda la verdad.

Tomado de La Tribu. info: Ya que el libro no está editado en castellano, todas las citas son traducción de Emily Roberts de la edición en inglés de Plainwater (Nueva York: Vintage, 2000). En español podemos encontrar Decreación (Vaso Roto, 2014), Hombres en sus horas libres (Pre-Textos, 2007) y La belleza del marido: un ensayo narrativo en 29 tangos (Lumen, 2003 ).

martes, 12 de junio de 2018

Al cruzar la calle cerrar los ojos

JONIO GONZÁLEZ
(Buenos Aires, Argentina, 1954; reside en Barcelona, España, desde 1982)

Salmo

¿cómo me salvaré mañana?
no el mañana de la noche cerrada
tampoco el de la carne restituida
sino el mañana en el que cruzaré
esta calle u otra
intentando averiguar las cosas
que suceden bajo el sol

¿cómo me salvaré si no creo?
¿cómo me salvaré si creo?
¿me redimirá la piedad de cuanto ignoro
de lo que está más allá de mi voluntad
de lo que deseo o no deseo?

¿cómo evitaré esforzarme
tras el viento?

al cruzar la calle cerrar los ojos
y confiar en que el mensajero
no encuentre nuestra puerta.

Inédito.
Tomado de su Fb.

lunes, 11 de junio de 2018

El hombre enciende a veces su corazón, y duda.

Vicente Aleixandre

(Sevilla, España, 1898-Madrid, id., 1984)

Mentira del hombre 

El hombre enciende su permitida lumbre,
su verdad, su mentirosa gloria,
enciende sus cristales de vano poderío
y alumbra vaga imagen o fantasmas sin luz.

El hombre enciende a veces su corazón, y duda.
¿Qué mirar? ¿Hacia dónde? ¿Hacia qué luna estéril?
¿Hacia qué boca oscura, qué barranco, qué mares?

Se ven los horizontes como brazos.
Como lunas se ven ojos abiertos.
Se estrechan ramas, potestades, vagas aplicaciones de amor.
¿Dónde tú? ¿Dónde yo, dónde los otros?
¿Dónde nadie?

Aquí sobre la tierra una carne respira.
Un alma sube.
Una sombra se alarga.

Existe un hombre, un nombre.
¿Ver esa vena, ese azul en los ojos,
ese pecho que imita un papel en colores,
esa mano que un hierro o guante disimula en la noche?

Es algo: tú: tu realidad que puede.
Es un hueco o un cúmulo de vapor concedido.
Aspiración a toda montaña, nacimiento de río,
origen mudo de águilas, de pájaros implumes,
nudo o yema de triste presagio trasmutado.
Metal, solitario metal bajo la luna.
Agua.

No.
Nada es verdad.
Tu sombra escupe una escama dolorosa que la tierra pronuncia cuando cruje.
Tu sombra peina la hierba, detiene los torrentes,
hace alzarse verticales los soberanos ríos.
Se vuelve, se prolonga hasta el cielo
y es una mancha roja sobre un azul hollado.

Todo es mentira.
La verdad no reside en la boca, entre unos dientes.
Un poderoso pensamiento de una tristeza elegida entre piedras,
alzada como brutal raíz que crece hacia los aires,
que enreda sus tentáculos entre nubes, por sostener un tronco,
un doloroso tronco que crece contra tierra,
como boca mordiente que chirría de vidrios
y suelta sangre sucia, coagulada crujiendo.

Todo es mentira.
La verdad rueda como un sol apagado,
bestial tambor donde unas manos de niño
quieren delicadamente imitar a tus brisas.
Todo, todo es mentira.
Hombre que nunca existe.
Sombra que nunca existe.
Tierra o vago vestido que una mano abandona.

Poema inédito (escrito entre 1934 y 1936) incluido en Obra Completa, Lumen,  2017.

domingo, 10 de junio de 2018

Porque en su Dios está todo su intento

SANTA TERESA DE ÁVILA
(España, 1515-1582)






Dichoso el corazón enamorado
que en solo Dios ha puesto el pensamiento;
por él renuncia todo lo criado,
y en él halla su gloria y su contento.
Aun de sí mismo vive descuidado,
porque en su Dios está todo su intento,
y así alegre pasa y muy gozoso
las ondas de este mar tempestuoso.

jueves, 7 de junio de 2018

Sentarse y poder reinventarse un punto de partida, simbólico siempre

ARNALDO CALVEYRA 

 (Mansilla, Entre Ríos, Argentina, 1929-París, Francia, 2015)​ 

¿Despierta viene el día, un pájaro se suelta de los ríos, despierta!

Le van quemando dos velas a la luna, vela del sur, vela del oeste, mariposa, mariposa enloquecida con su sombra descubierta.

¡No queda nadie en casa! ¡ No duermas más, despierta, el agua no tiene imágenes, los caballos no imaginan!...
**
¡Escucha!, nos están rodeando de flores, todas las flores del Tala, batalla de más en más cerrada, repecharemos el Uruguay con la frente en las margaritas ¡escucha, escucha el colmenar solemne de los que llegan tarde, el arrancarse de las flores hacía el hondo!
El barco se ha dormido. ¡Escucha el menudeo del agua contra el reborde!, nos van las nubes esperando en el pontón, y abarca la luz los campos, la luz del aire hacia este fondo sin peces ni sin nubes.
No hemos dormido por esperar el día, llegamos.
Cierra los ojos, es el último azul, la isla, la isla y mariposas, la puerta, la van cerrando, se ha cerrado, dormida, entornada, vencida, convencida por las flores.

De Libro de las mariposas, Alción Editora, 2001.
**
Yo dejaba la ventana abierta, y en ello era ya discípulo de la cuarta dimensión, discípulo del ailleurs, por todos los medios trataba de hacerlo entrar en mi cuarto, ese inconmensurable espacio, de mezclarlo a mi tiempo personal, de lograr que jugara con el tiempo de mi trabajo (se trataba ya del mismo juego de hoy con las palabras), de cambiarlo por tiempo, de volverme su huésped, de tomar pensión completa en el tiempo, el misterioso tiempo de mi ventana.
**
Ailleurs, sería poder sentarse junto a esa misma ventana dejada abierta, noche y día, aun en nuestra ausencia, a través de una vida lo más larga posible, sentarse y poder reinventarse un punto de partida, simbólico siempre, en lo posible hacia el tiempo, hacia el mar.

De su ensayo Ailleurs.
De Apuntes para una reencarnaciónde Le livre du miroir (El libro del espejo), en una traducción de la escritora franco-argentina Silvia Baron Supervielle, en el número 53 del Diario de Poesía, Buenos Aires, otoño de 2002. 

miércoles, 6 de junio de 2018

Como una figura que va o no va

NURIT KASZTELAN

(Buenos Aires, Argentina, 1982)


La vara

Insisto en que el jazmín
se trepe a la vara
y crezca
usándola de apoyo.
Pero necia
como toda planta trepadora
se suelta
y ya invadió el cedrón, la cretona
y el palo borracho.
Delicadamente los separo
con cuidado de que no se rompan
pero es inútil
soy lenta para aprender
las penas de las plantas.

De Después (Caleta Olivia, 2018)
**
Ensayo y error

Llega temprano, algo distraída saluda,
el pelo arreglado, un poco húmedo.
Los signos no son visibles.
Unas horas antes mientras el agua
corría por la ducha
pensaba en las fuerzas físicas
de dos cuerpos al conectarse
uno en el otro
en un juego de encastres.
El cubo entra en el cuadrado
el prisma en el triángulo
cualquier niño lo sabe
pero ahora
las cosas no son tan simples
como una figura que va o no va.

De Lógica de los accidentes (Ediciones Liliputienses, España, 2015)

lunes, 4 de junio de 2018

El que ya no recuerda su niñez; amado sea


CÉSAR VALLEJO
(Santiago de Chuco, Perú, 1892-París, Francia, 1938) 


Conozco a un hombre que dormía con  sus brazos. Un día se los amputaron y quedó dormido para siempre.

El día tiene a la noche encerrada dentro. La noche tiene al día encerrado afuera.

***

Las personas y cosas  que se cruzan en opuesta direcciones, se van a sitios diferentes. Todos van al mismo sitio, sólo que van uno tras otro.”

***

André Breton cuenta que Philip Soupault salió una mañana de su casa y se echó a recorrer París, preguntando de puerta en puerta

–¿Aquí vive el ser Philip Soupault?

Después de atravesar varias calles, de una casa desconocida salieron a responderle:

–Sí, señor, aquí vive el señor Phillipe Soupault.
***
QUEDÉME A CALENTAR LA TINTA EN QUE ME AHOGO…

Quedéme a calentar la tinta en que me ahogo

y a escuchar mi caverna alternativa,

noches de tacto, días de abstracción.


Se estremeció la incógnita en mi amígdala

y crují de una anual melancolía,

noches de sol, días de luna, ocasos de París.


Y todavía, hoy mismo, al atardecer,

digiero sacratísimas constancias,

noches de madre, días de biznieta

bicolor, voluptuosa, urgente, linda.

Y aun

alcanzo, llego hasta mí en avión de dos asientos,

bajo la mañana doméstica y la bruma

que emergió eternamente de un instante.


Y todavía,

aun ahora,

al cabo del cometa en que he ganado

mi bacilo feliz y doctoral,

he aquí que caliente, oyente, tierra, sol y luno,

incógnito atravieso el cementerio,

tomo a la izquierda, hiendo

la yerba con un par de endecasílabos,

años de tumba, litros de infinito,

tinta, pluma, ladrillos y perdones.

O los primeros veros de “Palmas y guitarra”

Ahora, entre nosotros,

ven conmigo, trae por la mano a tu cuerpo

y cenemos juntos y pasemos un instante la vida

a dos vidas y dando una parte a nuestra muerte.


Ahora, ven contigo, hazme el favor

de quejarte en mi nombre y a la luz de la noche teneblosa

en que traes a tu alma de la mano

y huimos en puntillas de nosotros.
***
Traspié entre dos estrellas

¡Hay gentes tan desgraciadas, que ni siquiera
tienen cuerpo; cuantitativo el pelo,
baja, en pulgadas, la genial pesadumbre;
el modo, arriba;
no me busques, la muela del olvido,
parecen salir del aire, sumar suspiros mentalmente, oír
claros azotes en sus paladares!

Vanse de su piel, rascándose el sarcófago en que nacen
y suben por su muerte de hora en hora
y caen, a lo largo de su alfabeto gélido, hasta el suelo.

¡Ay de tanto!, ¡ay de tan poco!, ¡ay de ellas!
¡Ay en mi cuarto, oyéndolas con lentes!
¡Ay en mi tórax, cuando compran trajes!
¡Ay de mi mugre blanca, en su hez mancomunada!

¡Amadas sean las orejas sánchez,
amadas las personas que se sientan,
amado el desconocido y su señora,
el prójimo con mangas, cuello y ojos!
Amado sea aquel que tiene chinches,

el que lleva zapato roto bajo la lluvia,

el que vela el cadáver de un pan con dos cerillas,

el que se coge un dedo en una puerta,

el que no tiene cumpleaños,

el que perdió su sombra en un incendio,

el animal, el que parece un loro,

el que parece un hombre, el pobre rico,

el puro miserable, el pobre pobre!

¡Amado sea

el que tiene hambre o sed, pero no tiene

hambre con qué saciar toda su sed,

ni sed con qué saciar todas sus hambres!

¡Amado sea el que trabaja al día, al mes, a la hora,

el que suda de pena o de vergüenza,

aquel que va, por orden de sus manos, al cinema,

el que paga con lo que le falta,

el que duerme de espaldas,

el que ya no recuerda su niñez; amado sea

el calvo sin sombrero,

el justo sin espinas,

el ladrón sin rosas,

el que lleva reloj y ha visto a Dios,

el que tiene un honor y no fallece!

¡Amado sea el niño, que cae y aún llora

y el hombre que ha caído y ya no llora!

¡Ay de tánto! ¡Ay de tan poco! ¡Ay de ellos!

***
ELLO ES QUE EL LUGAR DONDE ME PONGO…

Ello es que el lugar donde me pongo

el pantalón, es una casa donde

me quito la camisa en alta voz

y donde tengo un suelo, un alma, un mapa de mi España.

Ahora mismo hablaba

de mí conmigo, y ponía

sobre un pequeño libro un pan tremendo

y he, luego, hecho el traslado, he trasladado,

queriendo canturrear un poco, el lado

derecho de la vida al lado izquierdo;

más tarde, me he lavado todo, el vientre,

briosa, dignamente;

he dado vuelta a ver lo que se ensucia,

he raspado lo que me lleva tan cerca

y he ordenado bien el mapa que

cabeceaba o lloraba, no lo sé.


Mi casa, por desgracia, es una casa,

un suelo por ventura, donde vive

con su inscripción mi cucharita amada,

mi querido esqueleto ya sin letras,

la navaja, un cigarro permanente.


De veras, cuando pienso

en lo que es la vida,

no puedo evitar de decírselo a Georgette,

a fin de comer algo agradable y salir,

por la tarde, comprar un buen periódico,

guardar un día para cuando no haya,

una noche también, para cuando haya

(así se dice en el Perú — me excuso);

del mismo modo, sufro con gran cuidado,

a fin de no gritar o de llorar, ya que los ojos

poseen, independientemente de uno, sus pobrezas.

quiero decir, su oficio, algo

que resbala del alma y cae al alma.


Habiendo atravesado

quince años; después, quince, y, antes, quince,

uno se siente, en realidad, tontillo,

es natural, por lo demás ¡qué hacer!

¿Y qué dejar de hacer, que es lo peor?

Sino vivir, sino llegar

a ser lo que es uno entre millones

de panes, entre miles de vinos, entre cientos de bocas,

entre el sol y su rayo que es de luna

y entre la misa, el pan, el vino y mi alma.


Hoy es domingo y, por eso,

me viene a la cabeza la idea, al pecho el llanto

y a la garganta, así como un gran bulto.


Hoy es domingo, y esto

tiene muchos siglos; de otra manera,

sería, quizá, lunes, y vendríame al corazón la idea,

al seso, el llanto

y a la garganta, una gana espantosa de ahogar

lo que ahora siento,

como un hombre que soy y que he sufrido.

viernes, 1 de junio de 2018

Una canción con muchos agujeros oscuros

Yannis Ritsos

(Monemvasia, Grecia, 1909-Atenas, id., 1990)

El día de un enfermo

Todo el día, un olor a tablas podridas, húmedas
-se secan y humean al sol. Los pájaros
miran un momento por los tejados y se van.
Por la noche, en la vecina taberna, se reúnen los sepultureros,
comen pescado frito, beben, cantan
una canción con muchos agujeros oscuros.-
Desde allí adentro, comienza a soplar un viento suave
y tiemblan las hojas, las luces y el papel de los anaqueles.
 ***
Gesticulación ambigua

Es así, lo quiere exactamente así, y lo confiesa. Este blanco,
color, y a un tiempo luz, cuerpo incorpóreo,
superblanco, sí, en cada noche, nutritivo en cada carencia,
asequible e intransferible. También esto lo confiesa. 
Y claro, hizo
un  movimiento de prestidigitador vulgar, volcando
el recipiente sobre la mesa. Temimos por un momento
que se fuese a derramar la leche. Pero no; sobre la mesa
el blanco quedó solidificado, conservando perfectamente
la forma interior del recipiente, como el ídolo primitivo
de un dios conocido nuestro. Sólo alguien dijo: "Ahora
no podemos beber la leche". Él sonrió
como si ya estuviese harto. Pero ¿harto de verdad?


Traducción de Juan Ruiz de Torres

jueves, 31 de mayo de 2018

Las formas no son infinitas

Jorge Aulicino
(Buenos Aires, Argentina, 1949)


Tomo café
¿Estoy preso de mi dolor
o miro un papel de diario en el balcón?
¿Estoy muerto y miro absorto lo intrascendente?
¿O estoy preso en mi papel y miro mi dolor?
**
La realidad increada
el hombre convierte el caballo en ganso en pez espada
la sombra de su mano

las formas no son infinitas:
la casualidad está sujeta
sólo la cabeza puede naufragar
en una idea llevada hasta el fin

lo cual sería suicidio por alegría:
el hombre convertido por fin en otra cosa
semejante a la nada

y en el aire a pesar de todo
un aire de feliz melancolía

De Estación Finlandia. Poemas reunidos 1974-2011
Bajo la luna, 2012.
Imagen: Diario El PaísBeatriz, Dante Alighieri y Jorge Aulicino, por Ombú.

miércoles, 30 de mayo de 2018

Como agua la luna ilumina mi vestimenta oscura

Franco Fortini

(Florencia, Italia, 1917-Milán, id., 1994)

Después de una matanza
de Lu Hsun

Las largas noches de primavera las paso ahora
con mujer e hijo. Débiles en las sienes los cabellos.
Veo en sueños imprecisas lágrimas de una madre.
Sobre la muralla han cambiado las grandes banderas imperiales.
Vidas de amigos devienen espectros, no resisto verlos.
En ira contra cercos de espadas, busco una pequeña poesía.
No lamentarse. Inclino la cabeza. No se puede escribir más.
Como agua la luna ilumina mi vestimenta oscura.
**
Otra arte poética

Existe, en la poesía, una posibilidad
que, si una vez ha herido
a quien la escribe o la lee, no dará
más reposo, como un motivo
semi modulado semi traicionado
puede atormentar una memoria. Y yo, que escribo,
sé que hay un sentido distinto
que puede darse en lo idéntico,
sé que allí afirmada en el verso queda
la palabra que sientes o lees
y juntos se van volando
donde tú ya no eres, donde ni siquiera
piensas poder llegar, y comienzan
otras montañas, en cambio, llanuras ansiosas, ríos
como has visto viajando en aviones temblorosos.
Ciudades impetuosas aquí, bajo tus inmóviles
palabras escritas.

Versiones de Jorge Aulicino

martes, 29 de mayo de 2018

Para la clara voz que canta

Wystan Hugh Auden

W.H. Auden 
(York, Inglaterra, 1907-Viena, Austria, 1973)

At last the secret is out

Ya el secreto salió a la luz
como es forzoso que suceda,
maduro el chisme que divierte
al amigo que tienes cerca;
sobre manteles y en la plaza
las lenguas se van de la lengua;
que las apariencias engañan
y nunca hay humo sin hoguera.

Detrás del cuerpo en el estanque,
detrás del fantasma en los hoyos,
detrás de la dama que baila
y el hombre que bebe a lo loco,
bajo la mueca de cansancio,
la migraña y los ojos rojos
hay historias que no se cuentan,
no todo lo que brilla es oro.

Para la clara voz que canta
desde la tapia del convento,
el perfume de los arbustos,
los cuadros con escenas de recreo,
el croquet en verano,
el saludo, la tos, el beso,
hay siempre una clave privada,
hay siempre un secreto perverso.


Traducción de Jordi Doce 
**
Hace unos años el responsable de una revista cultural madrileña me llamó para solicitarme la traducción de un célebre poema de Auden. El poema, en realidad una canción, se titula «At last the secret is out» y forma parte, junto con «Funeral Blues» y otras piezas, de las «Twelve Songs» («Doce canciones») que Auden compuso en 1936. Entre nosotros el poema es muy conocido porque Jaime Gil de Biedma lo tradujo al español para la edición definitiva de Las personas del verbo. Eso fue justamente lo que razoné al atender la llamada: ya existe la versión de Gil de Biedma, ¿por qué no recurrís a ella? Mi interlocutor hizo como que no me había oído. Quizá pensó en problemas de derechos, en agentes y herederos espinosos. El caso es que el encargo se mantuvo.

Cuando alguien te muestra su confianza hasta ese punto lo mejor es no hacerse de rogar y proceder con rapidez. Pero antes releí la traducción de Gil de Biedma y la comparé con el original. Me llevé una sorpresa. Bien es verdad que el autor de Moralidades dice que la suya es una versión «en romance»: tres estrofas de ocho octosílabos cada una, con rima asonante en los versos pares. Pero es más que eso, pues lo que hace Gil de Biedma es traducir culturalmente la escena del poema de Auden, ese mundo británico del club de golf y salones de té y setos de boj, a la España de su tiempo, con su café de plaza y su juego de naipes y hasta un monasterio con la correspondiente tapia. Alguna decisión es más difícil de entender: por ejemplo, traducir «still waters run deep», que es algo así como «la procesión va por dentro», por el refrán «que la cabra tira al monte», que tampoco –diría– se justifica en el contexto del poema.

En mi caso he preferido optar por el eneasílabo, aunque manteniendo la rima del original en forma de asonancia en los versos pares: ea en la primera estrofa, oo en la segunda, y eo en la tercera.
J.D.
(Tomado de su blog)
*

At last the secret is out,
as it always must come in the end,
the delicius story is ripe to tell
to tell to the intimate friend;
over the tea-cups and into the square
the tongues has its desire;
still waters run deep, my dear,
there's never smoke without fire.

Behind the corpse in the reservoir,
behind the ghost on the links,
behind the lady who dances
and the man who madly drinks,
under the look of fatigue
the attack of migraine and the sigh
there is always another story,
there is more than meets the eye.

For the clear voice suddently singing,
high up in the convent wall,
the scent of the elder bushes,
the sporting prints in the hall,
the croquet matches in summer,
the handshake, the cough, the kiss,
there is always a wicked secret,
a private reason for this. 


WH Auden's Other Poems

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char