miércoles, 19 de agosto de 2009

Nobleza obliga y es gaucha


Algunos poemas
De DANIEL FREIDEMBERG
(Resistencia, provincia de Chaco, Argentina, 1945. Desde 1966 reside en Buenos Aires.)


Versión

No por miedo a caer
sino a volar
cerró ahora la ventana
que aún refleja la
cara soleada de las cosas
"Todo era real", suspira o
lo inventa,
en el aire su voz
se hace pequeña
cae
como una piedra en la penumbra
Espera, a ver si
toca fondo

AL CAER EL ALBA, ENTRE LA LUZ CENIZA...

Al caer el alba, entre la luz ceniza,
entre ese modo obtuso que tienen las cosas
de volver en sí,
no es viento lo que sopla, es como un agua opaca
que por detrás de la materia tiembla
como hecha de ecos de una vieja explosión
y, en lo que con la luz se extiende, el alma
intenta, opaca ella también, posarse.
No sé si por la guerra o el amor (ecos
de guerra o amor pesando),
algo retiene el alma tras los ojos.
Los que pasaron hace un minuto gritando
obscenidades, los que dejaron latas de cerveza,
esa mujer que arrastra un perro gordo,
no son ajenos, aunque tampoco la hacen, a la escena.
Miro abstracciones que dejó la resaca:
el mundo, una playa sorprendida por el amanecer.

Noviembre (xviii)

Y las cigarras, papá, el olor fuerte a nafta de la chata
ya vieja, la chata, despacio, a los tumbos
por la calle de tierra. Tabaco negro y jabón de afeitar,
pocas palabras de tu parte, ninguna de la que pueda acordarme,
el sol encima, no este que aplasta, el de entonces,
a dónde íbamos, no puedo recordarlo. ¿A acá, a donde estamos?

Noviembre (xix)

Nunca le hablé de las cigarras, pero
tampoco le importaban. No puedo decir, en realidad,
de qué hablábamos. Las manos en el volante, el tambalear
de toda la chata al salir del asfalto. Eso que miro
con tubos en la nariz, es mi padre, tratando
de decir algo, ¿a quién? ¿a mí?, la frente, las sienes
iguales a las del espejo, una enorme carne pálida.

3 comentarios:

huggh dijo...

alguna vez le realicé una entrevista... para mi, maravillosa... un gusto leer algunos de sus poemas...

José María Pallaoro dijo...

Me gusta Freidemberg como poeta. Además ha hecho un gran trabajo como difusor de poesía. Voy a comenzar a tipear algunos textos de En la resaca (me gusta tipear textos, detenerme en el fraseo, descansar, y seguir). Abrazo fuerte, jm

Irene Gruss dijo...

Huggh, José María, gracias por sus comentarios. Mi saludo, Irene

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char