martes, 27 de septiembre de 2011

¡Comete esta mandarina!

4 comentarios:

huggh dijo...

gajo por gajo... que lujo, gracias señora

Irene Gruss dijo...

Qué maravilla. Gracias; Irene

Verónica Ruscio dijo...

Qué perla, Irene. Gracias por compartirla. ¡Me encantó cuando empezó a cantar Alma llanera! Me hizo reír.

Un beso.

Irene Gruss dijo...

Sí, Verónica, un hallazgo, y realmente una perla. Gracias, Irene

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char