miércoles, 30 de marzo de 2011

Dominó inevitable

MARISA DO BRITO BARROTE
(Buenos Aires, Argentina, 1970)

Madres
I
Definitivamente
mi cuerpo cursa su ciclo natural,
libera
una tras otra gota
del dominó inevitable.

Estoy atrapada
en lo más perra laucha
de mí.
Formo parte de la especie.
***
VII

Hoy tuvimos nuestro primer encuentro.
Vos llorabas como niña
que acaba de nacer
y yo como madre
que termina de parir.
Con la piel más suave del asombro
se tocaron
mi final y tu principio.
***
VIII

Niña que chupetea de mí
como una sanguijuela que es igual a mí
más niña y me repite
con mis chinchudeces e hipos

Me quedaría todo el día
alimentándote
hasta que me desaparezcas
y forme parte de vos misma:
–mi lechijuela
mi chiquitruí–
beba que chupa
de la teta de mi ego.
***
Madama Bovary
Virtud
V

El de la espalda de hielo
reposa
su rama cargada de nieve
sobre mi muslo de mink.
Duerme un silencio
de conejo en trampa.
**
Foto: tomada de 1.bp.blogspot.com
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char