jueves, 28 de abril de 2011

Lo que no somos, lo que no queremos

Algo más de EUGENIO MONTALE

(Génova, Italia, 1896- Milán, íd., 1981)


No nos pidas la palabra que escuadre en cada lado


No nos pidas la palabra que escuadre en cada lado
nuestro ánimo informe, y con letras de fuego
lo manifieste y como un azafrán resplandezca
perdido en medio de un prado polvoriento.

¡Ah el hombre que se va seguro,
de los demás y de sí mismo amigo,
sin preocuparse de su sombra que la canícula
imprime sobre un desconchado muro!

No nos pidas la fórmula que otros mundos pueda abrirte,
sí alguna sílaba torcida y seca como una rama.
Eso sólo podemos hoy decirte,
lo que no somos, lo que no queremos.
***
Viento sobre la media luna

El gran puente no llevaba hacia ti.
Te habría alcanzado hasta navegando
en las cloacas, a una orden tuya.
Pero ya las fuerzas, con el sol en los cristales
de los miradores, se iban agotando.
El hombre que predicaba bajo la Media Luna
me preguntó: "¿Sabes dónde está Dios?". Lo sabía
y se lo dije. Movió la cabeza. Desapareció
en un torbellino que arrastró a hombres y casas
y los alzó, muy altos, sobre la oscuridad.

Versión de Jesús López Pacheco
***
Incertezas


En la elección del mes más adecuado
para largos viajes imaginarios, nos demoramos
entre mayo, a salvo del comienzo del verano,
y setiembre, que no es desesperado
pero tampoco alegre. Abril se lo dejamos
a otros examinadores. Fuimos de la opinión
de omitir los meses muertos en la morsa del hielo.
Así el tiempo inexorable transcurre
y de improviso, de un salto, se detiene.

Versión de Jorge Aulicino
***
HISTORIA DE TODOS LOS DÍAS

La única ciencia que queda en pie
la escatología
no es una ciencia, es un hecho
de todos los días.
Se trata de las migas que se van
sin ser sustituidas.
Qué importan las migas va refunfuñando
el arúspice,
es la torta que queda, todavía rota
aquí y allá un poco deshinchada.
Todo está en un buen envejecimiento,
cien años más que diez, mil años más que cien
le acrecentarán el sabor.
Obviamente será más afortunado
el catador futuro sin saberlo
y “el resto es literatura”.

Traducción: Wilfredo Carrizales
***
CORNO INGLÉS

El viento que esta tarde suena atento
–recuerda un fuerte traquetear de hojas metálicas–
los instrumentos de los tupidos árboles y barre
el horizonte de cobre
donde cintas de luz se extienden
como cometas al cielo que rimbomba
(Nubes en viaje, ¡claros
reinos de allá arriba! ¡De altos Eldorados
mal cerradas puertas!)
y el mar que escama a escama,
lívido, muta el color
lanza a tierra una tromba
de espumas retorcidas;
el viento que nace y muere
en la hora que lenta se ennegrece
si te sonase a ti esta tarde
desafinado instrumento,
corazón.

Traducción: Wilfredo Carrizales
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char