jueves, 26 de mayo de 2011

Las infinitas cosas desapercibidas

Ukiyo-e s/d
Nuevo poema de JORGE AULICINO
 (Buenos Aires, Argentina, 1949)


Van Gogh, Zapatos

Qué sino pintar,
que
no es
atrapar, sino
la incontenible necesidad
de poner bajo un horizonte
las infinitas cosas desapercibidas
pues
de otra forma no serían percibidas
pero además
trazarían puntos de fuga infinitos,
y entonces
¿hacia dónde, hacia dónde?
Hacia dónde decir que tiende la mirada.
Otra cosa veo, Teo,
la infinita
materialidad de la materia:
mirá estos zapatos, la silla, el sombrero,
no hablar ya del girasol,
de los girasoles,
de los campos, de los estibadores,
del azul material del cielo,
y del color que fueran los ojos
tuyos, del doctor, los míos.
Densidad, diafanidad, infinitos puntos de fuga
que insisten en que la materia no es forma,
¡no es forma!
No hay abstracción que la capture
ni gruesa pincelada que convierta una galaxia
o el resplandor de una galaxia en la siempre
inacabable rugosidad,
en la siempre
inacabable
materialidad
de una colcha.
Analogías, hermano: ¿qué analogías?

De Escolios, inédito

1 comentario:

huggh dijo...

gran poema en tanto, y no sólo, está, se siente, "aquello" que pensaba V.V acerca de la pintura... gracias Irene. saludos.

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char