domingo, 16 de enero de 2011

No lo confundas

Dos poemas de ADRIENNE RICH
(Baltimore, EE.UU., 1929- )

En un concierto de Bach


Atravesando la ciudad en una noche de invierno
Dijimos que el arte y la vida son polos opuestos.
Aquí nos acercamos a un amor que no conoce la lástima.

Esta anciana disciplina, severamente tierna,
Renueva la creencia en el amor y sin embargo controla el sentimiento,
Convirtiendo lo que soportamos en una bendición.

La forma es la ofrenda más grande que el amor puede ofrecer
La unión vital de la necesidad
Con todo lo que deseamos, todo lo que sufrimos.

Un arte demasiado compasivo es apenas un arte a medias.
Sólo tan altiva y comedida pureza
Restaura el demasiado traicionado corazón humano.

Versión de Jaime Manrique Ardila
***
De Cartografías del silencio
3

La tecnología del silencio
los rituales, la etiqueta

la confusión de los términos
silencio y no ausencia

de palabras o música o hasta
sonidos en bruto

El silencio puede ser un plan
ejecutado con rigor

la copia heliográfica de una vida

Es una presencia
tiene una historia y una forma

No lo confundas
con cualquier clase de ausencia
**
Versión: Sandra Toro
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Para leer más de Adrienne Rich, aquí
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char