martes, 26 de abril de 2011

Gonzalo Rojas

3 comentarios:

huggh dijo...

impresionante... duele...

Irene Gruss dijo...

"Lo irreparable es el hastío. Punto"
Genial, Irene

soylauraO dijo...

Sentenció: "Los verdaderos poetas son de repente, nacen y desnacen en cuatro líneas"... Voy a regar mis rosas.

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char