lunes, 10 de octubre de 2011

Como lágrimas en la lluvia

Guión de Blade Runner
de MICHAEL DEELY- RIDLEY SCOTT 
basado en la novela de Philip K. Dick
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
(Fragmentos)

Deckard: No lo entiendo. ¿Por qué se arriesgan a volver a
la Tierra?, es extraño, ¿Por qué? ¿Qué es lo que quieren
de la Tyrell Corporation?
Bryant: Dímelo tú, chico, para eso estás aquí.
[ Deckard sonríe. El monitor muestra a una serie de
replicantes ]
Deckard: ¿Quién es?
Bryant: Nexus 6. Roy Batty. Fecha de creación 2016.
Ejemplar de combate. Autoeficacia óptima. Probablemente
el jefe. [ pausa ] Esta es Zhora. Fue entrenada para la
patrulla especial de detención de criminales. Algo así como
la bella y la bestia, es ambas cosas. [ pausa ] La cuarta
pellejuda es Pris; una modelo básico de placer. Un ítem
estándar para los clubs militares de las colonias del
exterior. Fueron diseñados como copias de seres humanos
en todos los sentidos, excepto en sus emociones. Pero los
diseñadores creen que, al cabo de unos años, pueden
desarrollar sus propias respuestas emocionales; odio,
amor, miedo, cólera, envidia .... Por eso les dotaron con un
dispositivo de seguridad.
Deckard: ¿Cuál es?
Bryant: Cuatro años de vida.
[ Deckard sonríe ]
Bryant: Hay un Nexus6 en la Tyrell Corporation. Ve a
observarlo con la máquina.
Deckard: ¿Y si la máquina no funciona?
[ Deckard vuela hacia la Tyrell Corporation ]
Deckard (voice-over): Yo renuncié porque ya llevaba
muchas muertes sobre mí. Claro que entonces yo prefería
ser asesino que víctima, y esa era, exactamente, la treta
que Bryant utilizaba con la gente. Así que volví a enrolarme
una vez más, pensando que si no tenía éxito lo dejaría
definitivamente. No tenía que preocuparme por Gaff,
estaba buscando un ascenso y, por lo tanto, no le
interesaba que yo volviera.
[ Despacho de Tyrell. Deckard observa a un búho que
vuela libremente dentro de la sala ]
Rachael: ¿Le gusta nuestro búho?
Deckard: ¿Es artificial?
Rachael: Naturalmente.
Deckard: Debe ser cara.
Rachael: Mucho. Me llamo Rachael.
Deckard: Deckard.
Rachael: Parece que piensa usted que nuestro trabajo no
es un beneficio para la gente.
Deckard: Los replicantes son como cualquier otra máquina;
pueden ser un beneficio o un peligro. Si son un beneficio
no es asunto mío.
Rachael: ¿Puedo hacerle una pregunta personal?
Deckard: Claro.
Rachael: ¿Nunca ha retirado a un humano por error?
Deckard: No.
Rachael: En su posición eso es un riesgo.
[ Aparece el Dr. Tyrell cortando la conversación ]
Tyrell: ¿Esto va a ser un test de empatía? Dilatación capilar
por las así llamadas respuestas ruborizantes. Fluctuación
de la pupila. Dilatación involuntaria del iris.
Deckard: Nosotros lo llamamos Voight Kampff para
abreviar.
Rachael: Sr. Deckard, el Dr. Eldon Tyrell.
Tyrell: Demuéstrelo. Quiero verlo trabajar.
Deckard: ¿Dónde está el sujeto?
Tyrell: Quiero verlo funcionar en una persona. Quiero ver
una negativa antes de proporcionarle una positiva.
Deckard: ¿Y eso que va a demostrar?
Tyrell: ¿Quiere complacerme?
Deckard: ¿Con usted?
Tyrell: Intente con ella.
Deckard: Hay demasiada luz.
[ Una gran ventana se oscurece reduciendo sensiblemente
la entrada de luz ]
Rachael: ¿Le importa si fumo?
***
Deckard: Ella es una replicante, ¿no es así?
Tyrell: Estoy impresionado. ¿Cuántas preguntas son las
normales para detectar a uno?
Deckard: No le comprendo Tyrell.
Tyrell: ¿Cuántas preguntas?
Deckard: Veinte, treinta, según el tipo.
Tyrell: Le ha costado más de cien con Rachael, ¿no es así?
Deckard: ¿Ella no lo sabe?
Tyrell: Está empezando a sospechar, creo.
Deckard: ¿Sospechar? ¿Cómo puede no saber lo que es?
Tyrell: El comercio es nuestro objetivo aquí, en la Tyrell. Y
nuestro lema más humanos que los humanos. Rachael es
un experimento, nada más. Empezamos a percibir en ellos
extrañas obsesiones. Después de todo son inexpertos
emocionalmente. Con unos años para almacenar las
experiencias que usted y yo damos por supuesto. Si les
obsequiamos con un pasado creamos un apoyo para sus
emociones y, consecuentemente, podemos controlarlos
mejor.
Deckard: Recuerdos. Usted habla de recuerdos.
***
Leon: ¿Qué edad tengo?
[ Deckard golpea a Leon sin éxito ]
Deckard: No lo sé.
[ Leon lanza a Deckard contra un muro ]
Leon: Nací el 2 de abril del 2017. ¿Cuánto voy a vivir?
Deckard: Cuatro años.
[ Leon vuelve a lanzar a Deckard contra otro muro.
Deckard saca su pistola pero Leon se la arrebata
velozmente ]
Leon: ¡Más que tú!
[ Leon lanza un golpe a Deckard. Éste logra esquivarlo en
el último momento ]
Leon: Es penoso vivir con miedo, ¿verdad?
[ Leon golpea a Deckard ]
Leon: No hay nada peor que sentir picor y no poder
rascarse.
Deckard: Estoy de acuerdo.
[ Leon toma a Deckard por el cuello y lo golpea
nuevamente ]
Leon: ¡Espabila, es hora de morir!
***
[ Deckard llega a la azotea. Intenta saltar hasta otro edificio
pero se queda corto. Se mantiene suspendido de una viga
con el vacío bajo sus pies ]
[ Roy toma una paloma en su mano. Salta
prodigiosamente. Observa el sufrimiento de Deckard, a
punto de caer al vacío ] 
Roy: Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad?
Eso es lo que significa ser esclavo.
[ Deckard cae, pero Roy logra sujetarlo en el último
momento. Lo levanta en vilo y lo deja sobre la azotea ]
Roy: Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar
naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar
en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos
esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas
en la lluvia. Es hora de morir. 
*
[ Roy muere. Su mano libera a la paloma que sale volando
hacia el cielo ]
Deckard (voice-over): No sé por qué me salvó la vida.
Quizás en esos últimos momentos amaba la vida más de lo
que la había amado nunca. No solo su vida; la vida de
todos, mi vida. Todo lo que él quería eran las mismas
respuestas que todos buscamos; de dónde vengo, adónde
voy, cuánto tiempo me queda. Todo lo que yo podía hacer
era sentarme allí y verlo morir. 
***
Crédito foto: tomada de cineforever.com
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char