jueves, 20 de octubre de 2011

an unreasonable facsimile. arroz con pollo

Tomada de http://www.antoniomiranda.com.br/
 LOURDES VÁZQUEZ

(Puerto Rico, 1950-Reside en Estados Unidos)

Coro

Somos
Los young males en el barrio.
Los young males representantes de la calle.
Los young males en su profesión de alto riesgo.
Y si usted no los conoció cuando niños
y si no se los imaginó danzando en la lluvia,
solo la noticia en el periódico a la hora del arresto,
solo la foto del muerto y su boca hueca de moscas,
no podrá comprender los compuestos del futuro.
***
Salmo 7

Regocijémonos porque somos lo que hay, de lo que se habla en todos lados, lo que quiere y pide la gente, lo que fotografía la prensa y mantiene al día la curiosidad de los ciudadanos.

Estamos en cada vigilia y en todos los velorios. Somos todas las mulas de ojos verdes y párpados hundidos. Somos hijos de Luis y Jaime, Miguel y Manuel. Somos hijos de Lourdes y Adriana que velan por ellos y acuden a los cuarteles, a las cárceles y a las esquinas donde se llevan a cabo los negocios. Lourdes y Adriana como presencias inmediatas de la historia y en espera de respuestas.
***
15.

En la noche quieta,
salí a la calle a localizar la entrada o la salida que me conduciría a mi casa.
Sospeché de todo lo que tengo cerca incluso de aquella transeúnte sonriente que se
detiene. Aprieto mi paso rumbo a otra figura familiar
mas distante, con la esperanza de que las luces de la ciudad puedan reconocer esta sombra y conducirme a lugar seguro.
Es curioso: reconozco este paisaje y aún así no encuentro mi destino
***
Desnudo con huesos
A Sobrino, por las horas de taller;
a doña Matilde, por el silencio.

I. Mujer atrapada

En un día de sol, una mujer de cuerpo relleno y cara de luna llega al taller del pintor.
El contorno de su traje reposa en una piel hecha de pan. Despojándose de telas, prendas y accesorios, el pintor da sus primeros trazos sobre aquella forma de levadura y miel.

Ni un solo ciudadano interviene,
ni una sola boca pronuncia palabra.

El pintor interrumpe el trazo
y acomoda a la modelo en un sofá como un maleante que desmonta un candelabro de cristal en un techo de madera.
Allá los brazos, aquí el perfil, el pelo recogido en la nuca, aquí la mirada y cada pierna en algún extremo.

El Ojo mágico queda expuesto,
soldado tratando de olvidar la guerra
respira, payaso en su ataúd,
sospechando de todos
en aquella buhardilla atada a un pintor,
velador de un faro roto.

Los ciudadanos no pierden de vista el ojo intenso, carnaval espiritual que abre y cierra a la menor perturbación.
Ojo certero, fabricante de perfumes, sabores y criaturas.

El pintor habla de sus recientes influencias, de su estadía en Nueva York, de Jean-Michel y su graffiti decorando las columnas del puente de Brooklyn:

SAMO saves idiots. SAMO as an escape clause. SAMO as an end to playing art. SAMO as an end 2 confining art terms.
Riding around in Daddy's convertible with trust fund money.
SAMO for the so-called avant-garde. SAMO as an end 2 confining art terms.
SAMO as an alternative to the meat racketeers on display.
SAMO as an end to this crap.

“My mother went crazy as a result of a bad marriage to my father… she was beautiful when she was younger (…)”
Jean ha dejado grabado en una cinta.

La madre de Jean-Michel es puertorriqueña.
Matilde Andrades es su nombre. Una mujer negra atrapada en la red de la locura e instrumental en el desarrollo artístico de su hijo.

Jean-Michel vivió su corta vida,
como un meteoro que asciende en el espacio
dentro de un grupo de constelaciones
con sus cristales rotos, dejando una impresionante colección de arte, escondidos en imágenes de esqueletos, cartoons y graffiti.
Sus frases, pequeños poemas, palabras sueltas, siempre acompañando sus pinturas, dibujos, bocetos:

Bird of God. Shame. Secret Society. una telecámara filma toda la escena. Hey little...man broke. an
unreasonable facsimile. arroz con pollo. Irony of a Negro Policeman.
Abuelita. Quality Meat for the Public.
Woman drying her neck. I won't even mention gold (oro).
diseased tissue. Non-toxic. Eroíca. the pájaro diva a peseta.
In Port Au Prince,
Pyramid on beam.
King Pleasure.
La jara.
Mujer.
**
Cortesía de María Sueldo
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char