miércoles, 29 de junio de 2011

Cuando una espuma rosa desborda los lapachos

Tres poemas de NÉSTOR GROPPA


(Laborde, provincia de Córdoba, Argentina, 1928-San Salvador de Jujuy, Argentina, 2011)


ORFANDAD

Qué tristeza
que viene
del árbol
con una luna enlozada
y los pájaros de vidrio

qué tristeza

que viene
de los niños

que no sé
a qué juegan

en la tarde

que no sé

lo que miran

en la tarde

que no sé
por qué lloran

en la tarde

Y en la tarde

mi corazón
amaba
pueblos

mi corazón
amaba
nombres
***
"La provincia está destruida"

–leyendo los diarios locales–

Leía los diarios del día 9 de Diciembre
y no podía creerlo,
la vecina no podía convencerse ni convencerme
yo
de tanto subjetiva excreta moral.
La provincia solamente retenía
el monumento a la Independencia (?), las estatuas
de Lola Mora (traídas por casualidad) y la estrella
de Belén (en la Catedral)
y la Catedral, también.
Lo demás, lo que suman y llaman patrimonio,
pasaba a bolsillos nacionales --¿unitarios o
federales?–
y de ahí, a cuentas no registradas de nuevos ricos
multinacionales:
la luz provincial, el agua de la provincia
a la sombra de la estrella polar,
las ventanillas y los libros rayados y las
computadoras
y las cajeras del Banco de la Provincia de Jujuy,
los caminos, los silencios
del subsuelo, las rutas polvorientas del cielo, los
últimos años,
la niñez de los jubilados, las viejas caritas de los
niños, el honor
del salón de la Bandera, las desencuadernadas
páginas
de sus historias
pasarían a las cuentas de los nuevos ricos
globales (¿o no?).
Sólo seguirían en la provincia las moscas del
hambre,
la crónica altiva, inasible, siempre errabunda,
el hacer y las manos, que en vano habían
trabajado.
Solamente quedarían en el mapa
uno que otro río,
uno que otro cerro
de la precordillera
en la geología con todas sus edades enajenadas
por pedimentos.
Los hombres revolvían en la historia,
sacaban pedacitos de hazañas, cortaban instantes
o años enteros.
Entre todos los miraban,
memoraban las oraciones y los ritos de otros
pueblos,
sus altares, sus entregas, el lanzazo de sus
miradas
y sus galopes de frontera a frontera.
Imaginaban el terreno provincial
con sus amores y aquellas primaveras
desmandadas, procreando a ras del raso
cuando una espuma rosa desborda los lapachos,
o esos ángeles azules se vuelan de los tarcos
en tardes derramadas de la cuarta estación,
donde ya suenan los pesebres y sigue un bombo
pero indignado.
Ah! ministros, diputados con retroactividades,
Sres. magistrados
y Sras. y Srtas. oyentes,
contadores públicos nacionales, y niños y niñas
aquí presentes:
estamos vigilando lo mismo que una planta
atendiendo al sol,
al agua que baja con la lluvia
y a la sombra
que me peina y despeina.
Soy esa planta indefensa a merced
de pronto, de una mano cariñosa
o de una mariposa oficial
negra y dañina
que regala un polvillo lúgubre de heredadas
muertes.
Tal la vida en este Diciembre
pesando los sueños del mundo por el mundo
decepcionado de lo que existe
tan de pronto con todos los colores de la vida
y muy de pronto en blanco
con ese blanco
de cuaderno nuevo
en que nos disponemos a escribir con dignidad
la continuación de la historia, zarandeando su
cronología
inmediata, para separar el cascajo de lo tolerable.
Que lo hay.
***

9 - BONO EQUIVOCACIÓN

Paleari murió hoy, 12 de diciembre
a las 5 de la madrugada, según conversación telefónica.
Los diarios de esta mañana se disculparon
del error de ayer,
pero no dieron la noticia ni la verdad hoy
¿ la darán mañana 13 ?
Los diarios hacen lo mismo que el Gobierno Superior:
no recuerda lo que dijo antes de antes de ayer,
ni lo que negó o afirmó hace tres años a la noche,
ni lo que repetirá mañana.

...y el Bono sin vender...
"Perassi te bamo a colgar", escribieron con aerosol rojo
en una pared amarilla de la calle San Martín al 600.
No se debe colgar a la gente (pienso yo).
Es un método antihigiénico
que afecta a los cardiacos.
Mejor es solicitarle la devolución
de la diferencia entre su declaración patrimonial
de bienes ( y males )
y lo que posee ahora, previa auditoría
realizada por su Ministro de Hacienda y demás colaboradores
o servidores inmediatos.
Y si todo resulta bien reglado y de soporte
acercarle un premio: una senaduría, una embajada, alguna
ayudantía ignota en oficina perdida,
como se hizo con todos los políticos
que acaban de incorporarse al Gobierno Superior
después de algunos años de anónimo y gratificante descanso
en sus frecuencias moduladas.
Paleari viajó hoy 12. (con viático eterno).
El Gobierno acongojado. Los diarios malhumorados.
Honras oficiales, supongo, nada más.
Aunque comenzaron a peregrinar, sin despedirlo,
los nuevos concertadores económicos
(¿con o sin viáticos?).

La familia del Gobierno
(la familia unida / jamás será vencida)
se lanza a la conquista, liberación y pureza del Bono.
Va a competir como lo hicieron los Cruzados
y otra vez recibiremos al extrañado peso nacional
que estuvo "vacacionando" por las playas y estancias del país.
Todos juntos nos salvaremos, San Salvadores
(de Jujuy y del Bono).
Paleari partió. Antonio dejó una novela sin terminar
aparte de sus diccionarios generales, provinciales y uno mágico.

!Su atención, por favor ¡Una rogativa, una rogación
por Antonio.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Irene, le agradezco como argentina y como poeta, la publicación de la poesía iluminada de Néstor Groppa, quien nació en Laborde, que "cuando lo fundaron se llamó Las Liebres". Celia Fischer.

irene gruss dijo...

Gracias a vos, querida Celia; Irene

sibila dijo...

aguanten groppa y celia y la editora.

irene gruss dijo...

Je, gracias, sibila; irene

soylauraO dijo...

Néstor Groppa,Bella y dolorosa claridad con que el poeta desgrana esa orfandad de un hombre respecto de los niños ha sido, para mí, como observar la plaza desde las patas del banco.
http://enfugayremolino.blogspot.com/

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char