lunes, 7 de diciembre de 2015

Ser o no ser

Por qué un hombre con una metástasis dolorosísima en la nuca proveniente de un cáncer de pulmón, en lugar de un ataque autocompasivo se pone a pensar en los desechos nucleares, y en los cien mil años que se necesitaría esperar para destruirlos. Por qué indaga en la poca o mucha trascendencia de las marcas de aquel de las pinturas rupestres al de hoy en día; y los compara, desde su creatividad hasta sus desechos. Por un lado, parecería decirse un vulgar y silvestre "no somos nada"; pero también implora esperanza; una esperanza absolutamente personal, íntima, y esa especie de llamado a que, después de él, de su poca trascendencia, haya un mundo más amable y consciente. Y no sólo después de él: cien mil años es lo que deben guardarse los desechos nucleares antes de destruirlos. Qué será de mi cuerpo, se pregunta; y no sabe si será incinerado o enterrado en ataúd, como en días antiguos, dice.

Acerca de "Arenas movedizas" de H. Mankell
I.G.
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char