viernes, 1 de abril de 2016

¡Y el Malabarista del Día se ha ido!

Emily Dickinson
 (First published on this day in 1864) 

(Amherst, Massachusetts, EE.UU., 1830-ibídem, 1886)


318
Ella barre con Escobas multicolores –

Ella barre con Escobas multicolores –
Y deja atrás los añicos –
Oh Ama de casa en el Oeste por la Tarde –
Vuelve – y desempolva el Estanque –
Tú echaste en él una Hilacha Púrpura –
Tú echaste un hilo Ámbar –
Y ahora Tú has esparcido por todo el Este
Paños de Esmeralda –
Y aun así ella se aplica en Su industria moteada
Y aun así la escena prevalece
Hasta que la Penumbra obstruye la Diligencia –
O la Contemplación fracasa.
[Firmado “Emily” y enviado a Susan Huntington 
**
She sweeps with many- colored Brooms –
She sweeps with many- colored Brooms –
And leaves the shreds behind –
Oh Housewife in the Evening West –
Come back – and dust the Pond –
You dropped a Purple Ravelling in –
You dropped an Amber +read –
And now you’ve littered all the East
With Duds of Emerald –
And still she plies Her spotted thrift
And still the scene prevails
Till Dusk obstructs the Diligence –
Or Contemplation fails.
***
321
Arder en Oro – y

Arder en Oro – y
Enfriar – en Púrpura!
¡Brincar – como Leopardas al cielo –
Luego – a los pies del viejo Horizonte –
Acostar su cara moteada – para morir!
Caer tan bajo como la ventana de la cocina –
Tocar el Tejado –
Y teñir el Granero –
Besarle la Capota al Prado –
¡Y el Malabarista del Día – se ha ido!

[Un manuscrito, hoy perdido, fue enviado a Susan Huntington
Dickinson
*
Blazing in Gold and quenching in Purple
Leaping like Leopards to the Sky
Then at the feet of the old Horizon
Laying her spotted Face to die
Stooping as low as the Otter’s Window
Touching the Roof and tinting the Barn
Kissing her Bonnet to the Meadow
And the Juggler of Day is gone
***

Este Mundo no es Conclusión.
Una Especie se alza más allá —
Invisible, como la Música —
Pero cierta, como el Sonido —
Llama con señas, y desconcierta —
La Filosofía — no lo sabe —
Y a través de un Acertijo, al cabo —
Ha de tamizarse la Sagacidad —
Resolverlo, trae de cabeza a los sabios —
Para alcanzarlo, Hombres han soportado
El Desprecio de Generaciones
Y la Crucifixión, en público —
La Fe se escabulle — y se ríe, y se burla —
Se ruboriza, si alguien la ve —
Tira de una ramita de Evidencia —
Y le pregunta a una Veleta, el camino —
Por mucho que el Gesto, desde el Púlpito —
Provoque enérgicos Aleluyas —
Los Narcóticos no pueden calmar el Diente
Que da mordisquitos al alma —

Traducción de Álvaro Torres Ruiz
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char