miércoles, 30 de noviembre de 2016

El pentagrama tiene luz propia

Verónica Viola Fisher

(Buenos Aires,  Argentina, 1974)

Tatuaje sonoro


00000000 Aunque parezca un código de barras
el pentagrama tiene luz propia 0000000000000
00000000 una redonda es un coágulo de sangre
que al pasar por su nuca 0000000000000000000
00000000000000000000000000000000000000 suena

000000000 Siembra el círculo en cuatro tiempos
porque habrá otro 0000000000000000000000000000
00000000000 que remueva con martillo la dureza
y cultive la arena aunque nadie 00000000000000
000000000000000000000000000 coseche nunca
**
Convicción a dos voces

1

No sabe
(si bajarse los pantalones
es una buena estrategia)
no pregunta no responde no reflexiona
habla habla cada articulación
es una clavija los dos omóplatos dos
platillos su mirada un silencio
de pupila abierta un agujero
negro (como el secreto del que
no sabe)

entonces ¿cuál es
la mejor estrategia? (se agacha y)
si no siente nada
(está perdido)
está perdido


Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char