viernes, 6 de febrero de 2015

¿Quién puede domar tu furibundo corazón?

ENHEDUANNA, Princesa Lunar Acadia, hija de Sargón

    (Estado-ciudad sumeria de Ur, actual Irak, 2334-2279 a.C.)

De "LA EXALTACION DE ENHEDUANNA A INANNA"
NOTA DE ROBERT RIVAS, COMPILADOR Y TRADUCTOR:
Los poemas de Enheduanna están dirigidos a la diosa Sumeria del amor, Innana: le habla a una deidad que a veces trae la felicidad y a veces el desastre sobre la tierra.

l. INNANA Y LAS ESCENCIAS DIVINAS

Señora de todas las escencias, luz plena,
buena mujer vestida de esplendor
a quien el cielo y la tierra aman,
amiga de templo de An,
tu llevas grandes ornamentos,
tú deseas la tiara de la alta sacerdotisa
cuyas manos sostienen las siete escencias,
Oh, mi señora, guardiana de todas las grandes esencias,
las has escogido y colgado
de tu mano.
Has reunido las escencias sagradas y las has puesto
apretadas sobre tus pechos.

2. INANNA Y AN

Como un dragón has cubierto el suelo
de veneno.
Como el trueno cuando ruges sobre la tierra,
árboles y plantas caen a tu paso.
Eres una inundación descendiendo desde una montaña,
¡Oh primaria,
diosa lunar del cielo y de la tierra!
Tu fuego sopla alrededor y cae sobre nuestra nación.
Señora montada sobre una bestia,
An te da cualidades, órdenes sagradas,
y tú decides.
Tú estás en todos nuestros grandes ritos.
¿Quién puede entenderte?

3. INNANA Y ENLIL

Las tormentas te prestan alas, destructora de nuestras tierras.
Amada por Enlil, tú vuelas sobre nuestra nación.
Tú sirves a los decretos de An.
Oh mi señora, al oír tu sonido,
colinas y llanuras reverencian.
Cuando nos presentamos ante ti,
aterrados, temblando en tu clara luz tormentosa,
recibimos justicia.
Nosotros cantamos, nos lamentamos, y lloramos ante tí
y caminamos hacia tí a través de un sendero
desde la casa de los enormes suspiros.

4. INANNA E ISHKUR

Tú lo derribas todo en la batalla.
Oh, mi señora sobre tus alas
llevas la segada tierra y embistes enmascarada
en una atacante tormenta,
ruges como una rugiente tormenta,
truenas y sigues tronando, y resoplas
con vientos malignos.
Tus pies están llenos de inquietud.

En tu arpa de suspiros
yo escucho tu canto fúnebre.


5. INANNA Y LA ANUNNA

Oh, mi señora, la Anunna, los grandes dioses,
aleteando como murciélagos delante tuyo,
se vuelan hacia los farallones.
No tienen el valor de caminar
delante de tu terrible mirada.
¿Quién puede domar tu furibundo corazón?
Ningún dios menor.
Tu malevolente corazón está más allá de la templanza.
Señora, tu sedas los reinos de la bestia,
tú nos haces felices.
Tu furia está más allá de la templanza,
¡Oh hija mayor de Suen!
¿Quién te ha negado alguna vez reverencia,
señora, suprema sobre la tierra?

6. INANNA Y EBIH

En las montañas en las que no eres venerada
la vegetación está maldita.
Tú has convertido en cenizas sus grandes entradas.
Por tí los ríos se inflan de sangre
y la gente no tiene nada que beber.
El ejército de la montaña va hacia tí cautivo
espontáneamente.
Saludables hombres jóvenes desfilan ante tí
espontáneamente.
La ciudad danzante está colmada de tormenta,
conduciendo a los hombres jóvenes hacia tí, cautivos.


7. INANNA Y LA CIUDAD DE URUK

Has dicho tu sagrado mandato sobre la ciudad
que no ha declarado:
"Esta tierra es tuya,"
que no ha declarado:
"Le pertenece a tu padre y al padre de tu padre,"
y tú has bloqueado su paso hacia tí,
tu has alzado tu pie y abandonado
su granero de la fertilidad.
Las mujeres de la ciudad ya no hablan de amor
con sus maridos.
Por las noches ellos no hacen el amor.
Ya no están desnudas delante de ellos,
revelando íntimos tesoros.
Gran hija de Suen,
impetuosa vaca salvaje, suprema señora comandante de An,
¿quién se atreve a no venerarte?
**
DEl "HIMNO A INANNA"

Señora de todos los poderes
En quien la luz aparece,
Una luz radiante
Amada por Cielo y Tierra,
Tiara-coronada
Sacerdotisa del Más Alto Dios,
Mi Señora, tú eres la guardiana
De toda grandeza.
Tu mano sostiene los siete poderes:
Tú alzas los poderes de ser,
Tú los has colgado sobre tus dedos,
Tú has reunido los muchos poderes,
Los has abrochado ahora
Como collares sobre tu pecho.

****

Como un dragón,
Envenenaste el suelo-
Cuando le rugiste a la tierra
En tu trueno,
Nada verde podía vivir.
Una inundación cayó de la montaña:
Tú, Inanna,
Primera en el Cielo y en la Tierra.
Señora cabalgando una bestia,
Tú lloviste fuego sobre la cabeza de los hombres.
Tomando tu poder del Altísimo,
Señora de los grandes ritos,
¿Quién puede entender todo lo que es tuyo?


*****

Fue en tu servicio
Que entré por primera vez
En el templo sagrado,
Yo, Enheduanna,
La más alta princesa.
Portaba el canasto ritual,
Cantaba tu alabanza.
Ahora he sido arrojada
Al lugar de los leprosos.
Llega el día,
Y la luminosidad
Es oculta a mi alrededor.
Sombras cubren la luz,
La entapizan en tormentas de arena.
Mi bella boca sólo conoce la confusión.
Aún mi sexo es ceniza.

****

Oh, mi Señora
Bienamada del Cielo,
He dicho tu furia con verdad.
Ahora que su sacerdotisa
ha regresado a su lugar,
El corazón de Inanna se restaura.
El día es auspicioso,
La sacerdotisa está vestida
En hermosas túnicas,
En femenina belleza,
Como en la luz de la ascendente luna.
Los dioses han aparecido
En sus legítimos lugares,
El umbral del Cielo exclama "¡Salve!"
Alabanza a la destructora dotada de poder,
A mi Señora envuelta en belleza.
Alabanza a Inanna.
***
ALGUNAS REFERENCIAS

INANNA es la gran diosa de Uruk; en Sumerio (una lengua
extraña en el sentido de que no se han podido establecer sus
orígenes, ni su relación con otras lenguas) su nombre signi-
fica "Señora del Cielo" -originalmente "Nin-an-ah"; es la
diosa del amor y de la fertilidad y más tarde se la dotó con
los atributos celestiales de la semítica Ishtar.

AN: o Anu, el cielo y el dios de los cielos, el hijo de Anshar
y Kishar y el padre de Ea.

ANUNNA: también llamados Anunnaki, generalmente los
dioses de las infraregiones; en el texto "El viaje de Inanna
al Infierno", del cual publicaremos fragmentos próximamen-
te, son los siete jueces del infierno.

ENLIL: es el Dios del aire universal, el dios principal de
Nippur (la ciudad sagrada de los Sumerios). Su templo ma-
yor se denominaba 'Ekur', 'La ciudad resplandeciente'.

URUK: es la ciudad bíblica de Erech, la moderna Warka,
una importante ciudad del sur mesopotámico, en la que
Inanna tenía su templo principal.

Tomados de inutilesmisterios.blogspot.com.ar
Imagen: Calcite disk of Enheduanna, daughter of Sargon of Kish, found at Ur. (From the British and University of Pennsylvania Museums' Expedition IV, 1925-26. Used with copyright permission from the University of Pennsylvania Museum.)

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char