domingo, 10 de mayo de 2015

Oh carne de mi carne...

WILLIAM SHAKESPEARE

(Stratford-upon-Avon, Warwickshire, Reino Unido, 1564-ibídem, 1616) 

Como un actor tonto ahora
he olvidado mi papel, y tengo que salir
en plena deshonra. ¡Oh carne de mi carne,
perdona mi tiranía; pero no digas
que por esto, perdone a los romanos! ] Oh concédeme un beso,
tan largo como mi exilio, tan dulce como mi venganza!
Y este beso, por la celosa reina de los cielos,
lo tomé de ti, querida, y mis fieles labios
lo han mantenido virginal desde entonces. ¡ Oh dioses!
A la más noble madre de este mundo
dejo sin saludar; híncate, rodilla mía, en tierra,
y deja en ella huella más profunda de tu deber,
que la de un hijo corriente.
**
Like a dull actor now,
I have forgot my part, and I am out,
Even to a full disgrace. Best of my flesh,
Forgive my tyranny; but do not say
For that 'Forgive our Romans.' O, a kiss
Long as my exile, sweet as my revenge!
Now, by the jealous queen of heaven, that kiss
I carried from thee, dear; and my true lip
Hath virgin'd it e'er since. You gods! I prate,
And the most noble mother of the world
Leave unsaluted: sink, my knee, i' the earth;
(Kneels)
Of thy deep duty more impression show
Than that of common sons.

Coriolano, en Coriolano, Acto V, escena iii.
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char