miércoles, 7 de octubre de 2015

Y yo estaba inclinada

Hugo Luna
(Concepción del Uruguay, Entre Ríos, Argentina, 1959) 


Tomada de www.poker-red.com

De hecho, para mí una mujer es independiente cuando se alimenta por sí misma 


Nawal al Saadawi


El alambrado nos unía
Porque por allí podían pasar cosas
Las gallinas no
Las gallinas permanecían en silencio
El ardor de la siesta
Tañía sobre las plumas dormidas
Y yo estaba inclinada
Porque eras mi fe
Mi increíble mal
Mi vergüenza
Nuestras madres confiaban en nosotros
Está claro
Porque esa categoría
Se plegaba como delantal sobre la mesa
Solamente higiene

Solamente racionalidad
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char