viernes, 15 de abril de 2016

Al borde de la luz

Inés Manzano 
(Buenos Aires, Argentina)




Nenita
acostada
al borde de la luz

Debajo de la puerta
-lo único cerrado-
pasaba todo el mundo
***
Premonición

Pienso 
nada me puede suceder
Entonces
una violeta
nace
y el mundo
tiembla
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char