domingo, 22 de enero de 2017

Decía el poema en el túnel oscuro

Louise Elisabeth Glück
(Nueva York, EE.UU., 1943)

Octubre



Es cierto que falta belleza en el mundo.
Es cierto también que no soy la indicada para restituirla.
Tampoco hay candor, pero ahí puedo ser útil.
Estoy
trabajando, aunque me calle.
La insulsa
miseria del mundo
nos atenaza, un callejón
con hilos de árboles; somos
compañeros aquí, sin hablar,
cada uno con sus pensamientos
tras los árboles, las puertas
de hierro de las casas,
las persianas cerradas
en cuartos de algún modo vacíos , abandonados
como si fuera el deber
del artista crear
esperanza, pero ¿a partir de qué? ¿de qué?
La palabra misma
es falsa, un instrumento que refuta
la percepción. En el cruce
los adornos luminosos de las fiestas.
Fui joven aquí. Subía
al metro con mi libreta
como para protegerme
de este mismo mundo:
no estás sola
decía el poema en el túnel oscuro. 



Cortesía de Graciela Cros
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char