viernes, 17 de marzo de 2017

¡Eh, sabueso!

JACK KEROUAC

(EE.UU., 1922-1969)

Poema

Claramente
vi
el esqueleto debajo
de
todo
este
espectáculo
de la personalidad
¿qué queda
de un hombre y de todo su orgullo
sino sus huesos?
Y todos sus sandwiches nocturnos
perdidos…
y las bañaderas repletas de licor
que atravesaron su garganta
…huesos—Él se desanima
en la sepultura,
sus rasgos faciales
transformados por los gusanos
*
de él
no escucharás
palabra alguna
***
Un día estarás tumbado…
1
Un día estarás tumbado
allí en un delicioso trance
y de pronto una caliente
brocha enjabonada te será
aplicada en la cara
—lo tomarás a mal
—un día el
empleado de la funeraria te afeitará

2
Dulce amor monstruañoso
De los mimos de mamá
¡Eh!
Llama Dios a la Madre
Para detener esta lucha

3
Yo eso repetí & agoté
el metro & perdí 2 centavos
Yo que fui multado
Para ser gallardo
Y refinado
¡Ay!
Yo que fui
¡Aúúúú!
El búho
En la ventana

4
Vieja cagada de perro navajo, tú
tus bienes son los mejores
bienes que he visto nunca ¿por qué
parece loco tu perro
cuando ladra?
¡Eh, sabueso!
no te comas crudo ese conejo muerto
delante de mis narices
—caliéntalo un poco.

Versiones sin datos
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char