lunes, 20 de marzo de 2017

No hay modo de descifrar

Fernanda García Lao 
(Mendoza, Argentina, 1966)




Para mí, un poema es como una adivinación. Un acto en los límites del lenguaje. Pero además, tiene que hablarme al oído. Es como una conversación nocturna, el tren en movimiento. Cada tanto ves la luz de las estaciones. Y volvés a la oscuridad.
F.G.L
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Las palabras son más que un cuerpo:
el sonido
llama al diablo
que duerme en cada una
no hay modo de descifrar
si la locura se ocultará en algún pliegue
pero ni el miedo me salva
del vicio de verlas llegar.
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Principio de felicidad
las hojas movidas por el viento
cabeza de gato y atrás
alita enervada
o vertical, renga
de vuelo
el cuerpo es un trozo
de carbón
que bombea la muerte
hombre pájaro
en desorden
se paraliza frente a un cielo
ajado
de nubes mamíferas
movimiento simple
de un objeto
más

De Carnívora (Edulp), 2016.
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char