viernes, 17 de junio de 2016

Pasan rápido los días

Maricel Santin

(Buenos Aires, Argentina, 1978)

Parada en la escalera
el descanso que divide
adentro y afuera
mira la pared
con el abrigo puesto, la mochila
colgando de la espalda.
Pasan rápido los días
y solo se mueven ágiles
sus dedos
repetidas veces
haciendo alguna cuenta.

***

Tengo la llave
no sé si es justo
pero me voy
todas las tardes cierro
las dos puertas
los dejo
adentro.
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char