viernes, 3 de febrero de 2017

La altura de tus días

Darío Cantón 
(9 de julio, Buenos Aires, Argentina, 1928)

La pata de la mesa

marca
si la sabés mirar
la altura de tus días.
Dice:
“este fragmento de un mueble
probablemente una mesa
ha de ser del siglo veinte
o veintiuno
de una era muy antigua
la cristiana
¿Se imaginan ustedes
las comidas, las reuniones
en una casa cualquiera
alrededor de esta mesa?”

El ojo
de la pata de la mesa.
**
 La corrupción de la naranja

Si se toma una naranja
en buen estado
y se la deja
en Buenos Aires
bajo techo
el primer día del verano
a la temperatura ambiente:

-Lunes seis de enero

la naranja se endurece
se vuelve más opaca
se superficie rugosa.
En una parte la piel
si se presiona
cede algo.

-lunes veinte de enero

La zona que era dura
Está más dura:
La blanda reblandecida.
Se advierte un olor distinto.

-lunes tres de febrero

El foco de blandura
se cubre de verdín
y al costado
en un punto
la piel se debilita; una franja circular
firme aún
muestra su antiguo color.

-lunes diecisiete de febrero

Aparece otro foco
en el medio
y un tercero
mayor
en la parte
que apoya en el mármol.
Grietas
pequeñas se insinúan
como si la naranja
cayendo
hubiera golpeado
en un borde
repetidas veces.
La forma ya no es oval.

-lunes veinticuatro de febrero

Figuras que cambian
en verde y en blanco
por todo el contorno.
La piel se repliega
se torna más suave.
Oliendo de cerca
los ojos cerrados
parece perfume.

-lunes dos de marzo

La naranja
se sigue aplastando
adquiere contornos cuadrados.

-lunes nueve de marzo

El blanco y el verde armonizan
en fondo marrón;
lo quiebran
las grietas profundas.

- lunes dieciséis de marzo

Si se deja caer la naranja
de lo alto
sobre el piso
suena a hueco
rebota parcialmente.
Liviana, reseca.
El olfato
percibe los restos
del olor que tuvo
la esencia misma
lejana
ahondando
**
Memorándum interno
 
De: Departamento Publicidad
A: Sección Fúnebres
Asunto: Proyectos de aviso (elegir uno)

Alternativa 1
Quien no aparece
en Fúnebres
de La Ración
no es.

Alternativa 2
Para ser
no hay como salir
en Fúnebres
de La Ración.
reserve desde ya
su espacio.

Alternativa 3
Si Usted quiere ser
lo que se dice
verdaderamente ser
su nombre
no puede faltar
en Fúnebres
de La Ración.
Sea previsor.
Instruya a sus deudos.
Después
cuando es tarde
vienen las lamentaciones.
**
Tren carguero

Intento sonreír
Vano intento
El viento castiga
Huracanado
La lluvia, ¿lluvia?
Parece diluvio
Se ensaña más aún.

Vamos papá
No me oye
El viejo se está quedando
Un poco sordo.
Papá
Casi grito
Basta papá.
Suficiente.
Hoy no, viejo.
Hoy no va a pasar.

Mi padre se da vuelta
Me mira con esos ojos
Oscuros
(¿por qué los tendré
yo, claros?)
Que lo dicen todo.

Esta vez consigo sonreír
Lo tomo del brazo
Con la mano libre
Levanto la valija trabajosamente
En mi mente
Un sol cálido
Un día templado.

Perdimos papá
Vámonos a casa
Vos a la tuya
Yo a la mía.

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char