martes, 21 de febrero de 2017

Sostén tu ira con tus brazos y obsérvala

Ron Padgett 

(Tulsa, Estados Unidos, 1942)

Mañana

¿Quién está aquí conmigo?
Mi madre y un hombre indio.
(Estoy escribiendo esto en el pasado.)
El hombre indio no es un hombre, 
sino una estatua de madera justo afuera
de los límites de la madera. Mi madre
está hecha de madre. Ella toca
la madera con los ojos y los ojos
de la  estatua vuelven a los de ella, es decir,
pasan a ser los de ella. (No estoy soñando.
Ni siquiera he nacido todavía.)
Hay una nube en el cielo.
Mi padre está dentro de la nube,
dormido. Cuando se despierte,
querrá café y un cigarrillo.
Mi madre prenderá fuego 
al indio y desde el fuero interno
de su cuerpo yo le diré
que haga el café, porque incluso ahora
oigo el cambio de respiración de mi padre.

Traducción de Emilia del Río 
**
LA CULPA DEL SOBREVIVIENTE

Es muy fácil de tener.
Solo sigue vivo y te encontrarás
teniendo más y más de ella.
Puedes conservarla o transmitirla,
pero es una buena idea conservar una pequeña porción
para esas noches en que te sientes tan bien
que olvidas que eres humano. Entonces enfréntala
y flota desde el techo
que está cubierto de estrellas que brillan en la oscuridad
con el único objetivo de ser bellas para ti,
y mientras desciendes su belleza se apaga y se va,
me refiero a que sale volando a través de la puerta o ventana más próxima,
su “whoosh” erizando el pelo de tus antebrazos.
Si acaso tus brazos fueran verdes, podrías tener dos pequeñas
gramillas!
Pero tus brazos están ahí y estás estropeado.
Todo es tu culpa, de todos modos, y siempre lo ha sido,
la palabra amable que pensaste decir pero no lo hiciste,
la atroz decadencia de la decencia humana, el calentamiento global
pesadillas termonucleares, tu propia cobardía pequeña,
tu idea estúpida de que vivirías para siempre,
todo tua culpa. John Phillip Sousa
inventó el sousafón, lo que también es tu culpa.
Sus notas resuenan como rebotes monstruosos.
Pero cuando despiertas tu cuerpo
parece ajustarse bastante bien, como un traje entallado,
y no te ves tan mal en el espejo.
Hola, amigo! Amigo viejo, amigo joven, a quién le importa?
Quien fuera que se sintió culpable anoche,
al diablo con él. Eso fue entonces.

Traducción de Yanina Audisio
**
Instrucciones para ser perfecto
(Fragmento)

Contempla que todo es posible.
Si de pronto te da miedo nadar muy lejos océano adentro, da la vuelta y regresa al barco.
Respira.
Recuerda que la belleza existe y que la verdad no existe. Nota que la idea de verdad es tan poderosa como la de belleza.
(...)
Duerme.
Come una naranja cada mañana.
Se amigable. Esto te ayudará a ser feliz.
Ten esperanza. No esperes nada.
Cuida primero de lo que tienes cerca. Ordena tu habitación
antes de salvar el mundo. Luego, salva el mundo.
Sé amable con la gente antes de que tengan
la oportunidad de portarse mal contigo.
No permanezcas enojado por algo durante más de una semana,
pero no olvides lo que te hizo enojar.
Sostén tu ira con tus brazos y obsérvala,
como si fuera una bola de cristal.
Entonces déjala junto a tu colección de bolas de cristal.
Usa zapatos cómodos.
No pases demasiado tiempo con grandes grupos de personas.
Planifica tu día para que nunca tengas que correr.
Muestra agradecimiento a las personas que hagan cosas por ti,
incluso si has pagado por ello, aunque sean favores que no deseas.
Después de la cena, lava los platos.
Cálmate.
No esperes que tus hijos te amen, para que puedan hacerlo si quieren.
No seas demasiado autocrítico ni demasiado autocomplaciente.
No pienses que el progreso existe. No existe.
Imagina lo que te gustaría que suceda, entonces
evita hacer cosas que lo hagan imposible.
Perdona a tu país de vez en cuando.
Si eso no es posible, vete a otro.
Si te sientes cansado, descansa.
No te deprimas por envejecer. Eso te haría sentir
aún más viejo. Lo cual es deprimente.
Haz una cosa a la vez.
Si te quemas el dedo, ponlo en hielo inmediatamente. Si golpeas
tu dedo con un martillo, mantén la mano levantada durante 20 minutos.
Te sorprenderás de los poderes curativos de hielo y la gravedad.
No inhales humo.
Respira profundamente.
No te hagas el listo con un policía.
Sé bueno.
Sé honesto contigo mismo pero diplomático con los demás.
No te vuelvas loco muy seguido. Es una pérdida de tiempo.
Bebe mucha agua. Cuando te pregunten qué quieres
beber, di “Agua, por favor.”
Saca la basura.
Ama la vida.
Paga con el cambio exacto.
Cuando oigas disparos en la calle, no te acerques a la ventana.

Versión sin datos
**
Oferta

Supón que encuentras una oferta tan increíble
que por un instante te quedas inmóvil, aturdido
incapaz de creer que esa cosa pueda
venderse a un precio tan bajo: eso es lo que ocurre
cuando naces, y mientras los años pasan
el precio sube y sube hasta que, cerca del final
de tu vida, es tan alto que te quedas tumbado ahí
aturdido para siempre.

Versión de Jonio González
**
FIJACIÓN

No es tan duro como subir
a una cruz y tener clavos
en tus pies y manos.
Por supuesto que va a doler, pero
si tu mente fuera suficientemente fuerte
no te darías cuenta. Tú
notarías cuánto más lejos
podrías ver desde aquí arriba, cómo
hay incluso una brisa
que hiela la sangre que chorreas.
Las colinas con olivos se unen
a otras colinas con senderos y cabañas,
rebaños de ovejas en un distante ascenso

Versión de Diego García y Tito Manfred.

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char