martes, 7 de julio de 2015

El crujido de una carreta cargada




WILLIAM BUTLER YEATS
(Irlanda, 1835-Francia, 1939)

Tres movimientos

Los peces shakesperianos nadaban en el mar,
lejos de la tierra;
los peces románticos nadaban en redes que iban
a parar a una mano;
¿qué son todos esos peces que yacen boqueando
sobre la playa?

Versión de Alberto Girri
**
El amante habla de la rosa en su corazón

Todas las cosas feas y rotas, todas las cosas gastadas y viejas,
El llanto de un niño junto al camino, el crujido de una carreta cargada,
Los pasos pesados del arador sobre el moho del invierno,
Están dañando tu imagen que hace brotar una rosa en el fondo de mi corazón.
El mal de las cosas informes es un mal demasiado grande para ser dicho;
Añoro crearlas de nuevo y sentarme lejos en una verde loma,
Con la tierra y el cielo y el agua, vueltos a hacer, como un cofrecillo de oro
Para mis sueños de tu imagen que hace brotar una rosa en el fondo de mi corazón.

Versión s/d
*
All things uncomely and broken, all things worn out and old, 
The cry of a child by the roadway, the creak of a lumbering cart, 
The heavy steps of the ploughman, splashing the wintry mould, 
Are wronging your image that blossoms a rose in the deeps of my heart.
The wrong of unshapely things is a wrong too great to be told; 
I hunger to build them anew and sit on a green knoll apart, 
With the earth and the sky and the water, re-made, like a casket of gold 
For my dreams of your image that blossoms a rose in the deeps of my heart.


Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char