domingo, 24 de enero de 2016

Mis manos deben servir al menos para esto

LÍA COLOMBINO
Tomada de elcaudecati.blogspot.com

(Asunción, Paraguay, 1974)

Durante una gran parte de mi vida el sueño transcurrió bajo este gato negro de Lotte. Dormía bajo esos ojos. A veces, con los pies en la pared el sueño no quería venir. Nos mirábamos largo rato con el gato negro de Lotte.
***
De Tierra de Secano

Antes que lejos
mejor no haber estado en ningún lado

La tinta juega a ser sangre
a veces

Mis manos deben servir al menos para esto
***
Paraguay III

Rodar en infinitos pétalos

nubes/hojas

Tratar de ver más allá
Trasponer planos negros
implorando la luz que no llega

Volveremos a ser las so(m)bras
que somos.
***
Paraguay IV

Sacarse la suciedad del cuerpo
la sensación de un abuso
de una muerte más grande

Sacarse
la muerte
con agua

El dolor dibuja una flor
y la mata.

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char