miércoles, 9 de marzo de 2016

Una mismita

 Liliana García Carril

(Buenos Aires, Argentina, 1951)

Estar sola me hace pensar
en el realismo de las cosas quietas
soy objetiva:
las cosas están quietas
porque nadie las mueve
son obedientes y serviles.
**

Hay que ser una misma
hay que saber
ser
una
misma

hay que saber qué es eso:

una misma es un mamífero
de la familia
de los antiguos común-mismos

del latín communis
(vulgaris dogmaticus)
y ellos mismos no sabían
quiénes eran;

es “nuestra palabra”, decían

pero la misma
no entendía
la palabra “nuestra”
era una en germen
una mismita.
**

Me siento en la cocina en un banquito
como si me sentara en una piedra
y me sostengo la cabeza con el puño de una mano
pero no soy el hombre que piensa;

tenso el cuerpo es tiempo de la fruta
que madura se deja caer como una idea;

si hubiera una justa medida del peso
la cabeza pesaría menos.

**
De La dura materia del pensamiento, Zindo & Gafuri Ediciones, 2016

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char