jueves, 15 de septiembre de 2016

¿Y, ahora, qué?

William Butler Yeats
(Dublín, Irlanda, 1835-Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 1939)

Tres movimientos

Los peces shakesperianos nadaban en el mar,
lejos de la tierra;
los peces románticos nadaban en redes que iban
a parar a una mano;
¿qué son todos esos peces que yacen boqueando
sobre la playa?

Versión de Alberto Girri

***

Él desea las telas del cielo

Si tuviese yo las telas bordadas del cielo,
Con hilos de oro y de plata, luz
Las telas azules y las tenues y las oscuras
De la noche y la luz y la media luz,
Extendería las telas bajo tus pies:
Pero yo, siendo pobre, sólo tengo mis sueños;
He extendido mis sueños bajo tus pies;
Pisa con suavidad porque estás pisando mis sueños.
**
He Wishes For The Cloths Of Heaven

HAD I the heavens' embroidered cloths,
Enwrought with golden and silver light,
The blue and the dim and the dark cloths
Of night and light and the half-light,
I would spread the cloths under your feet:
But I, being poor, have only my dreams;
I have spread my dreams under your feet;
Tread softly because you tread on my dreams. 

Versión s/d.
***
El amante que habla de la rosa en su corazón
Todas las cosas feas y rotas, todas las cosas gastadas y viejas,
El llanto de un niño junto al camino, el crujido de una carreta cargada,
Los pasos duros del arador sobre el moho invernal,
Dañan tu imagen que hace brotar una rosa en el fondo de mi corazón.

El mal de las cosas informes es un mal demasiado grande para ser dicho;
Anhelo crearlas de nuevo y sentarme lejos en una colina verde,
Con la tierra y el cielo y el agua, vueltos a hacer, como un cofre de oro
Para tu imagen en mis sueños, que hace brotar una rosa en el fondo de mi corazón.

Versión s/d.
***
¿Y ahora, qué?

En la escuela imaginaron sus camaradas preferidos 
que él llegaría a ser hombre famoso; 
y él lo mismo pensó y vivió en esa idea, 
sus veinte años repletos de trabajos: 
«¿Y, ahora, qué? -cantaba el espectro de Platón-. ¿Y, ahora, qué?» 

Todo lo que escribía se leía, 
y años más tarde ganó 
dinero suficiente para lo necesario, 
amigos que en verdad fueron amigos; 
«¿Y, ahora, qué? -cantaba el espectro de Platón-. ¿Y, ahora, qué?»

Sus sueños más felices se realizaron 
-una vieja casita, mujer, hija e hijo, 
y un terreno donde crecían el repollo y el ciruelo-, 
y poetas e ingenios congregaba; 
«¿Y, ahora, qué? -cantaba el espectro de Platón-. ¿Y, ahora, qué?»

«El trabajo está hecho -pensó ya viejo-
de acuerdo con mi plan juvenil; 
y que rabien los necios, en nada me aparté de ese orden, 
algo que se llevó a la perfección»; 
mas cantaba el espectro aún más alto: «¿y, ahora, qué?».

Versión de Enrique Caracciolo Trejo
***
Tras un Largo Silencio (De Crazy Jane)

Discurso tras un largo silencio: está bien,
–los demás amantes enajenados o muertos,
La luz hostil de la lámpara oculta en su pantalla,
Las cortinas echadas sobre una noche hostil–
Que disertemos y otra vez disertemos
Sobre el noble tema de Canción y Arte:
Decrepitud física es sabiduría;
Jóvenes nos amábamos
Y éramos ignorantes.

Traducción Adrián Icazuriaga

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Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char