martes, 8 de noviembre de 2016

Concédeme el error, la locura, el sueño

SUSANA THÉNON
(Argentina, 1935-1991)



Dame la libertad,
abre las puertas de mi jaula,
dame ser aire, espacio:
extraño el mar, tengo sed de su mirada,
tan alto es mi deseo
que como un techo él desciende sobre esta cárcel.

He arrojado la máscara sin saber que ella era el mundo
Y que detrás del mundo, en derredor,
otro mundo de sombra se aprestaba a atacar,
que galeotes seremos de oscuras libertades.

No hay esperanza, ya lo sé: dame entonces el engaño
de ver estas cadenas como apretadas ramas
en la paz de tu selva.

Concédeme el error, la locura, el sueño
de que soy un estambre adormecido
sobre tu piedra, al sol.

NO es fácil encontrar lo que se te parece:
hay que salir, hay que alejarse de los caminos
y llegar a la tierra; hay que buscar entre las hojas
y la arena, treparse con fervor a los abedules;

cuando el humo se aleja de las casas
y nadie grita ni lejos ni cerca
y nadie tiene sed, sino que el mundo
está en reposo y cada uno
sabe lo que le espera

en la soledad de su cuarto.

Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char