viernes, 16 de diciembre de 2016

Solarística

¿Acaso yo, como el Otro, no estoy

compuesta de nada?

Mi amigo ahora vive en Paquistán, ¿quién

lo creería? Ni siquiera cables

unen las voces, lo que decimos se escucha y

el entendimiento es grato,

¿igual de tangible, como pelar

un durazno? ¿Habrá duraznos

en Islamabad, donde dice que está mi amigo?

Y hay nada, también, que nos une

como cables, tendones o misterios así.

 

(para mi amigo Ivan)

Inédito
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char