sábado, 15 de octubre de 2016

¿Y qué necesidad hay de hacer guerras?

Aristófanes
(Atenas, Grecia antigua,450 a.C.-385 a.C.).

Lisístrata
(Fragmentos)

"LISÍSTRATA. Igual que el hilo, cuando se nos ha enredado, lo cogemos así (Muestra con gestos lo que está diciendo), y con los husos por un lado y por otro, lo traemos a su sitio, así también desenmarañaremos esta guerra, si es que nos dejan hacer, poniendo las cosas en su sitio por medio de embajadas a un lado y a otro.

COMISARIO. ¿Así que con lanas, hilos y husos, os creéis que vais a poner fin a unos asuntos tan terribles? ¡Qué necias!

LISÍSTRATA. Sí, y también vosotros, si tuvieras una pizca de sentido común, según nuestras lanas gobernaríais todo.

COMISARIO. ¿Cómo? A ver.

LISÍSTRATA. Primero, a la ciudad como al vellón de lana, después de haberle quitado la mugre lavándola en un baño, habría que ponerla sobre un lecho, apalearla para que eche a los sinvergüenzas y sacarle los abrojos; y a esos que se reúnen y se aglomeran junto a los cargos públicos, separarlos con el cardado y arrancarles... las cabezas. Después habría que esponjar la buena voluntad común y echarla en un cestito, mezclando a todos, a los metecos, a los extranjeros que sean amigos nuestros, y a los que tengan deudas con el Estado: también a esos mezclarlos ahí. ¡Por Zeus!, y las ciudades, todas las que son colonias de esta tierra, habría que tener una idea clara de que para nosotros son como los copos de lana que están cada uno por su lado; luego se cogen estos copos que forman cada una de ellas, se reúnen y se juntan en uno solo, y después se hace una gran bola y, con ella, se teje un vestido para la gente".
***
“COMISARIO
   ¿Así es que guerreamos por dinero?
LISÍSTRATA
   ¡Por el dinero, sí, se arman los líos!
   Para poder meter mano al tesoro,
   Pisandro y los que quieren cargos públicos
   andan siempre buscándonos barullos;
   pues que revuelvan todo lo que quieran:
   lo que es este dinero no lo tocan.
COMISARIO
   Pero, ¿qué haréis con él?
LISÍSTRATA
   ¿Me lo preguntas?
   Vamos a administrarlo las mujeres.
COMISARIO (Estupefacto)
   ¿Qué vosotras lo vais a administrar?
CALONICA
   ¿Te parece tan raro lo que dice?
   ¿Es que no administramos nosotras
   el dinero de todas nuestras casas?
COMISARIO
   ¡Pero eso no es lo mismo!
LISÍSTRATA
   ¿Por qué no?
COMISARIO
   ¡Porque necesitamos el dinero
   para continuar con nuestras guerras!
LISÍSTRATA
   ¿Y qué necesidad hay de hacer guerras?
COMISARIO
   ¡Pues ya me explicaréis de qué otro modo
   lograremos salvar nuestro pellejo!
LISÍSTRATA
   Nosotras os salvaremos.
COMISARIO (Ríe estúpidamente)
   ¡Ay, qué gracioso! ¿Vosotras…?
MIRRINA
   ¡Nosotras, sí!”
***
Juramento de Lisístrata

He aquí el juramento inicial de la rebelión:
Lisístrata: Lampito: todas las mujeres: Vengan, toquen esta copa, y repitan después de mí: NO TENDRÉ NINGUNA RELACIÓN CON MI ESPOSO O MI AMANTE.
Kalonike: No tendré ninguna relación con mi esposo o mi amante.
Lisístrata: AUNQUE VENGA A MÍ EN CONDICIONES LAMENTABLES.
Kalonike:  Aunque venga a mí en condiciones lamentables. (¡Oh Lisístrata, esto me está matando!)
Lisístrata: PERMANECERÉ INTOCABLE EN MI CASA.
Kalonike: Permaneceré intocable en mi casa.
Lisístrata: CON MI MÁS SUTIL SEDA AZAFRANADA.
Kalonike: Con mi más sutil seda azafranada.
Lisístrata: Y HARÉ QUE ME DESEE.
Kalonike: Y haré que me desee.
Lisístrata: NO ME ENTREGARÉ.
Kalonike: No me entregaré.
Lisístrata: Y SI ÉL ME OBLIGA.
Kalonike: Y si él me obliga.
Lisístrata: SERÉ TAN FRÍA COMO EL HIELO Y NO ME MOVERÉ
Kalonike: Seré tan fría como el hielo y no le moveré
Lisístrata: NO LEVANTARÉ MIS ZAPATILLAS HACIA EL TECHO.
Kalonike: No levantaré mis zapatillas hacia el techo.
Lisístrata: NI ME AGACHARÉ SOBRE MIS CUATRO EXTREMIDADES, COMO LA LEONA DE LA ESCULTURA.
Kalonike: Ni me agacharé sobre mis cuatro extremidades, como la Leona de la escultura.
Lisístrata: Y SI MANTENGO ESTE JURAMENTO, PERMITIDME BEBER DE ESTA COPA.
Kalonike: Y si mantengo este juramento, permitidme beber de esta copa.
Lisístrata: SI NO, QUE MI PROPIA COPA SE LLENE CON AGUA.
Kalonike: Si no, que mi propia copa se llene con agua.
Lisístrata: ¿Todas han jurado?
Mirrine: Todas.
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo.
René Char


No haría falta amar a los hombres para darles una ayuda real. Sólo desear hacer mejor cierta expresión de su mirada cuando se detiene en algo más empobrecido que ellos, prolongar en un segundo cierto minuto agradable de su vida. A partir de esta diligencia y cada raíz tratada, su respiración se haría más serena. Sobre todo, no suprimirles por entero esos senderos penosos, a cuyo esfuerzo sucede la evidencia de la verdad a través de los llantos y los frutos.
René Char